sábado, 14 de junio de 2014

La antigua Nueva Era, tan vigente como ayer #AltamenteRecomendable

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Mi pueblo perece por falta de conocimiento; y como tú rechazaste el conocimiento, yo te rechazaré a ti de mi sacerdocio; por haber olvidado la ley.
Oseas 4:6
Fernando Saraví
Introducción
El presente escrito se propone informar críticamente, desde una perspectiva cristiana, sobre el movimiento denominado Nueva Era. Dada su creciente influencia, y su naturaleza anticristiana, es importante que los cristianos tengan al menos un conocimiento general sobre el tema.
El estudio fue publicado originalmente en 1993, y se reproduce por invitación de Ediciones Crecimiento Cristiano, para ponerlo al alcance de un mayor número de personas. Solamente he actualizado la bibliografía.
Agradezco el apoyo de los hermanos de mi congregación, en especial al Consejo Pastoral, por su apoyo y aliento permanentes a mi tarea, a Andrés Bardossy por sus implacables críticas y al Ing. José Young por su interés en la obrita. Quiera Dios que este folleto cumpla el objetivo propuesto. Toda sugerencia, corrección o pregunta será bienvenida.Dr. Fernando D. Saraví, Mendoza, Noviembre de 1995.
La antigua Nueva Era…
Cada vez se escucha más la expresión “Nueva Era”. Hay revistas de la Nueva Era, música de la Nueva Era, programas radiales y televisivos de la Nueva Era, y propuestas de la Nueva Era para la salud física y espiritual, la educación, la preservación del ambiente, etc. Pese a su creciente influencia social, hay nociones imprecisas o erróneas acerca de lo que es la “Nueva Era”.
Este escrito tiene el propósito de paliar tal ignorancia. Debido a su brevedad, debe ser considerado como una introducción elemental; se incluye una selección bibliográfica.
¿Qué “Nueva Era”?
Estrictamente, la expresión Nueva Era designa a un período de la historia, cuyo inminente comienzo sé vincula con las eras astrológicas, determinadas por la posición de las constelaciones de estrellas “fijas” que dan nombre a los signos del zodíaco. Dicha posición aparente varía, ya que además de rotar sobre sí misma y girar en torno del sol, la Tierra presenta un tercer tipo de movimiento denominado precesión (parecido al balanceo de un trompo, aunque lentísimo: tarda 26 000 años en dar una vuelta). Por la precesión, el sector del cielo donde se observa al sol en determinado momento del año varía lenta pero constantemente.
Según la astrología, la Era de Piscis está concluyendo, y le seguirá la Era da Acuario, que será una época de paz y bienestar sin precedentes. No hay acuerdo sobre la fecha de inicio de la Era de Acuario: las fechas propuestas van desde 1781 hasta 2740. Por las definiciones astronómicas la constelación de Acuario no alcanzará la posición adecuada hasta 2619. Sin embargo, ¡la mayoría de los nuevaeristas no están dispuestos a aguardar tanto!
La proximidad de un nuevo milenio probablemente ha influido en el surgimiento de la “Nueva Era”. La expectativa del inicio del siglo XXI se expresa en la denominación misma del movimiento, que constituye así una especie de milenarismo paganizado.
Un fenómeno sociocultural
La “Nueva Era” puede definirse como un movimiento que propicia la adopción de ciertas creencias, actitudes y acciones. Propone una comprensión de Dios, del hombre y del universo diferente de la que sustentan las concepciones que han dominado la cultura occidental en los pasados siglos (cristianismo y materialismo). La propuesta nuevaerista no es realmente nueva; más bien se trata de una reformulación de antiguas nociones paganas adaptadas al siglo XX. Tales nociones pueden resumirse como sigue:
1. Todo cuanto existe forma parte de un mismo y único todo, que puede ser llamado “Dios”, “Superalma”, «Conciencia Cósmica”, etc. La idea proviene de la tradición filosófica y religiosa del hinduismo, y se llama panteísmo monista (indicando respectivamente la creencia de que “todo es Dios” y que “todo es Uno”).
2. Como parto del único Todo, cada ser humano es Dios, aunque lo ignore. El hombre debe hallar su propia divinidad en su propio ser interior, que es infinitamente sabio y poderoso.
3. Como Dios, cada uno puede crear su propia realidad, a través del poder de su mente. Tiene por sí mismo la capacidad de decidir qué es y qué no es, qué cosa está bien y que cosa está mal. Todo lo que necesita es aprender a manejar su poder innato.
4. Como es parte de Dios, cada ser humano es inmortal en su ser interior, aunque deba encarnarse repetidamente para purificarse y ejercer plenamente su propia divinidad. En otras palabras, debe evolucionar hacia la perfección.
5. Cuando la raza humana asuma su condición divina, comenzará una Nueva Era de paz, salud y bienestar. Antes es precisa una intensa y extensa labor “evangelística” para que más personas se decidan por este cambio y transformen sus propias vidas.
Para comprender las raíces, naturaleza y significado del movimiento de la Nueva Era, conviene repasar el curso del pensamiento occidental desde el comienzo de la era cristiana. Luego mencionaremos los principales protagonistas del movimiento, y la influencia de éste en diversas áreas de la actividad humana.
Involución de Occidente: Del cristianismo al naturalismo
La tradición bíblica sustentaba la creencia en un Dios personal, creador y sustentador del universo, a cuya imagen y semejanza había sido hecho el hombre. Se admitía un orden universal, debido al diseño divino. Esta concepción, denominada genéricamente teísmo, determinó en buena medida el avance de las ciencias experimentales. En efecto, si existía un orden, si había leyes definidas que rigiesen los procesos de la naturaleza, entonces era posible comprender cómo funcionaba el universo.
El descubrimiento de muchas de las mencionadas leyes, que permitían predecir las trayectorias de los astros, la mecánica de los cuerpos, las reacciones químicas, etc., llevó sin embargo a una concepción que, sin negar la existencia de Dios, le apartaba de Su creación: Dios había creado el universo, lo había echado a andar como un reloj automático, y se había alejado de él. Esta posición, llamada deísmo no negaba la existencia de Dios, sino la posibilidad de que Él interviniese en la marcha del universo o los asuntos humanos. Cuestionaba así tanto los milagros, como la misma revelación divina atestiguada en la Biblia.
A partir del deísmo, apareció en el siglo XVIII el naturalismo, que ya descartaba la existencia misma de un Dios personal, espiritual y creador. La única realidad era la materia, y todos lo existente quería explicarse por transformaciones de la materia e intercambios energéticos. E1 universo era el resultado de fuerzas inanimadas, cuya interacción en el tiempo había originado todo, incluyendo desde luego a los seres vivos.
El naturalismo ganó las mentes de buena parte de la comunidad científica. Basado a pesar suyo en la vieja noción teísta de que hay un orden universal que puede ser descubierto y comprendido, el naturalismo acompañó a los grandes progresos de la ciencia en los pasados dos siglos. Empero, ni el naturalismo ni sus variantes como el idealismo, el moralismo, el marxismo y el esteticismo (que no analizaremos aquí) pudieron evitar que la técnica derivada de los avances científicos se usase para la destrucción, ni dar respuesta plena a las necesidades humanas.
Debido a sus principios, el naturalismo carece de una base firme para la ética. Si el universo resulta de la acción de ciegas fuerzas evolutivas, no puede existir ninguna norma superior que determine qué está bien y qué está mal. El bien y el mal serían totalmente relativos y por tanto carentes de significado. Además, como los actos humanos son el resultado de múltiples reacciones químicas, físicas y eléctricas del cerebro, no existe verdadera responsabilidad personal por los propios actos (aunque los naturalistas no suelen llegar hasta estos extremos lógicos).
Dado que no hay un propósito superior ni un Guía que lleve al universo hacia tal propósito, no existe la más mínima seguridad acerca de nuestra existencia. Esta concluye al detenerse los procesos físicos y químicos que llamamos vida, la muerte física es el fin de la existencia y de toda responsabilidad; más allá no hay nada, ni juicio, ni bienaventuranza, ni trascendencia.
Reacción contra el naturalismo
Así, el naturalismo conlleva un mensaje de desesperanza que de hecho es inaceptable para la mayor parte de la humanidad. Aunque se impuso por un tiempo en ámbitos académicos y políticos, nunca llegó a ser popular; y de hecho hoy está bastante desacreditado. Tal descrédito se acentuó a partir de la década de 1960. El movimiento hippie reaccionó contra el orden establecido, intentó “explorar el espacio interior” de la mente humana a través de drogas psicodélicas (LSD, marihuana) y buscó una cosmovisión basada en la intuición y en la experiencia subjetiva.
En busca de respuesta a sus inquietudes, el hombre de fines del siglo XX tiene varios caminos. El primero es retornar al teísmo, a una fe viva en el Creador personal, inteligente y amoroso que se revela a Sí mismo en la Biblia. Tal retorno es considerado inútil para quienes piensan que el monoteísmo en general, y el cristianismo en particular, no tiene ya nada que ofrecer.
Otra posibilidad procede de las religiones del lejano Oriente, como el hinduismo, el budismo o el taoísmo. Muchos se han volcado al misticismo oriental, pero pocos han perseverado: es difícil para el occidental adaptarse al pensamiento religioso oriental.
Una tercera opción es elegir “de todo un poco“. Toma de aquí y allá ideas o prácticas, según el propio antojo. Esta actitud se llama eclecticismo o sincretismo, y es muy característica del nuevaerismo. Adopta las nociones orientales del monismo panteísta (“Todo es Uno”, “Todo es Dios”), el karma y la reencarnación: del cristianismo rescata el valor de la persona humana; de cultos paganos diversos, técnicas para el desarrollo personal; del naturalismo toma el evolucionismo y el aprecio por la naturaleza.
Estas nociones componen el pensamiento nuevaerista en muy variable proporción, lo que hace que el movimiento sea muy heterogéneo. Cada cual elige las creencias que le resulten más atractivas, en una suerte de “todo vale” intelectual y espiritual. Por esta vía, la Nueva Era ha llegado a constituirse en una pujante tendencia sociocultural de Occidente, una tercera fuerza que compite con el monoteísmo y el naturalismo, y que en esencia representa un retorno al pensamiento mágico de los cultos paganos.
Qué no es el movimiento de la Nueva Era
Un obstáculo serio para una comprensión cabal de lo que es la Nueva Era son las descripciones inexactas que de ella se han hecho. Por ello es preciso aclarar qué no es la Nueva Era.
1. No es una secta. Si bien el pensamiento nuevaerista incluye nociones religiosas, la “Nueva Era” no es una simple religión, ni mucho menos una secta. Por su misma naturaleza la Nueva Era tiende fuertemente a incorporar elementos de todas las religiones. La mezcla de distintas nociones en proporción variable hace que no existan dos grupos nuevaeristas que piensen exactamente igual.
2. No es una conspiración. La teoría de una conspiración fue popularizada por la abogada cristiana Constance Cumbey, en su libro Los peligros ocultos del Arco Iris (1983). Aunque la Sra. Cumbey halló eco en diversos ambientes cristianos, especialistas como Walter Martin y Elliot Miller refutaron la teoría.
En efecto, los numerosos focos de pensamiento y acción nuevaerista, con diversos énfasis y objetivos, se explican perfectamente por la rebeldía y el orgullo humanos, y la satánica oposición a la voluntad de Dios. No hay evidencia confiable de que, en el plano terrenal, toda la actividad nuevaerista proceda de un único origen ni obedezca a una autoridad centralizada.
3. No es nueva en absoluto. Ninguna de los principios que alientan a la Nueva Era es realmente novedoso, aunque el envase y la etiqueta den otra impresión. Los postulados básìcos de la Nueva Era son muy, muy antiguos. Como veremos en otra sección, la Biblia da testimonio de la entrada en la historia humana, en su inicio, de la esencia del pensamiento hoy llamado nuevaerista.
Precursores, ideólogos y protagonistas
En esta sección haremos breve referencia a las principales personalidades que han sentado las bases de la Nueva Era.
Principales precursores:
1 . Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831). Filósofo alemán de enorme influencia, que concebía a Dios como una Idea eterna, dinámica y absoluta, que se manifestaba en diversas formas finitas aparentemente opuestas. Para Hegel, todo evoluciona en un proceso de tesis o propuesta inicial, antítesis (opuesta a la tesis) y síntesis o conciliación de ambas. Consideraba a la revelación cristiana como una expresión anticuada de su propio evolucionismo cósmico y su dios impersonal. Su sistema gnóstico del saber absoluto intentaba amalgamar ciencia, filosofía, teología y nacionalismo.
2. Phineas Pakhurst Quimby, un charlatán de la ciudad de Portland (Maine, EE.UU.). A mediados del siglo XIX, desarrolló la teoría de la causa mental de las enfermedades, y de su curación por el poder de la mente. Inspiró a Mary Baker Eddy para su Ciencia Cristiana y a Charles y Myrtle Fillmore para la Iglesia de la Unidad.
3. Helena P. Blavatsky (1831-1891), fundadora de la anticristiana ensalada filosófica – religiosa, basada en el espiritismo y en las religiones del lejano Oriente, denominada teosofismo. Henry Olcott, Annie Besant y Alice Bailey continuaron su tarea.
4. Pierre Teilhard de Chardin (1881- 1955), paleontólogo jesuita que intentó realizar una nueva síntesis entre ciencia, filosofía y teología, e introdujo el término noósfera con referencia al ámbito del pensamiento (por analogía con otros términos como litósfera, biósfera, atmósfera). Los nuevaeristas afirman haber sido muy influidos por las ideas de Chardin.
5. “Eliphas Levi”, autor del apócrifo Evangelio de Acuario de Jesús el Cristo (1907).
6. Carl Gustav Jung (1875- 1961), psicólogo suizo arraigado en la tradición de Freud, pero con una tendencia espiritual; formuló la hipótesis del inconsciente colectivo, una especie de depósito acumulativo de toda la experiencia y el saber humanos, potencialmente accesible a cada miembro de la raza.
7. Edgar Cayce (1877- 1945), vidente y curador paranormal, tuvo “revelaciones” acerca de la naturaleza de la esistencia humana. Inculcó la reencarnación y la ley del karma.
8. Louis Pauwels y Jacques Bergier, autores del influyente libro “El Retorno de los Brujos” (1960) donde planteaban la necesidad de avanzar mas allá de lo que la ciencia podía ofrecer para comprender la realidad circundante.
9. Aldous Huxley (1894-1963), escritor británico radicado en EEUU. Fue un implacable crítico de la sociedad occidental, muy influyente en el movimiento “underground” de la década de 1960.
10. Carlos Castaneda, antropólogo que revalorizó el poder de los médicos brujos o chamanes en varios libros (supuestamente basados en experiencias reales, aunque al parecer no lo fueron).
Algunos ideólogos
1. Marilyn Ferguson, periodista, autora de “La Conspiración de Acuario”, que para muchos es la “biblia” de la Nueva Era .
2. Fritjof Capra, un físico que ha pretendido demostrar la realidad del pensamiento religioso oriental a partir de evidencias experimentales de la física cuántíca, en sus libros “El Tao de la física” y “El punto crucial”.
3. Banjamin Creme, teosofista fundador del Centro Tara y autor de “La reaparición del Cristo y los maestros de la Sabiduría”, que anunció en 1982 la Presencia de Cristo en veinte diarios de EEUU.
4. Donald Keys, consultor de las Naciones Unidas, que en 1972 fundó la entidad conocida como “Ciudadanos planetarios”.
5. Robert Müller, ex-secretario general asistente de las Naciones Unidas, que ha llamado a la humanidad a trascender toda barrera racial, cultural, idiomática y religiosa.
6. David Spangler, autor de los libros “Revelación: el nacimiento de una Nueva Era” y “Reflexiones sobre el Cristo”.
7. Beverly Galyean, educadora que introdujo el relativismo ético y el monismo panteísta en muchas escuelas de EEUU.
8. Matthew Fox, sacerdote católico muy controvertido, que ha pretendido hacer una síntesis del misticismo católico, el ecologismo, el panteísmo y el feminismo.
9. Richard Bach, autor del libro “Juan Salvador Gaviota”. La fábula de la gaviota que rechaza las limitaciones aprendidas, y se eleva cada vez más sobre la bandada, en incesante evolución, refleja perfectamente el optimismo nuevaerista.
10. Helen Shucman (1909-1981), psicóloga estadounidense de origen judío, que recibió una supuesta revelación de Jesús, editada en tres tomos con el título “Un curso sobre milagros”. La obra, cuyos ejemplares se han vendido por cientos dé miles, niega la existencia del pecado, e inculca que el mal es mera apariencia.
Portavoces representativos
La más importante ha sido sin duda Shirley MacLaine. Por su popularidad y encanto, esta actriz y bailarina ha recibido muchísima atención del público. A través de libros, conferencias, seminarios y una miniserie de TV (“Dentro de mí”) ha propagado los principios nuevaristas. Otras voceras destacadas son Marianne Williamson, entusiasta predicadora de “Un curso sobre milagros”, y Louise Hay, autora del éxito de librería “Usted puede sanar su vida”. Muchas estrellas del espectáculo simpatizan con la Nueva Era, entre ellas Tina Turner, John Denver, y Sharon Gless.
En nuestro país no ha habido una figura comparable a Shirley MacLaine, aunque Nacha Guevara es una obvia aspirante. Además, en los medios de comunicación hay una creciente tendencia a incorporar vocablos y conceptos nuevaeristas: autoayudia, control mental, manipulaciones energéticas, medicinas alternativas, distintos métodos adivinatorios, canalización, parapsicología, ovnis, etc. Son familiares los nombres de José Silva, Antonio Las Heras, Miguel Grinberg, Pedro Romaniuk, Carlos Lotito, Livio Vinardi, Fabio Zerpa y Guillermo Terrera, entre otros.
¿Una Nueva Era de la ciencia?
La Nueva Era es muy optimista acerca del impacto que sus ideas pueden tener sobre la ciencia. La comunidad científica en su conjunto es mucho más escéptica. Más que hacer aportes valiosos, la Nueva Era se ha servido abusivamente de los datos científicos los siguientes ejemplos son ilustrativos.
1. Física cuántica y espiritualidad oriental. Como dijimos, ciertos autores como Fritjof Capra, Michael Talbot y Gary Lukav (autor de Los maestros danzantes Wu Li) han postulado que los hallazgos de la física de las partículas subatómicas, o física cuántica, probarían la realidad de las concepciones religiosas orientales. La mayoría de los físicos no admite tal «prueba», porque la aparente semejanza entre fenómenos subatómicos y conceptos teológicos no basta para probar ni refutar la realidad de estos últimos. ¡Es muy posible que cuando estos fenómenos se comprendan mejor, dejen de ser “evidencias” en favor del Taoísmo! Además, probar lo dudoso por lo desconocido no es buena ciencia.
2. Descarga eléctrica y cuerpo astral. Un técnico de apellido Kirlian redescubrió en 1939 un efecto físico ya conocido, que permitía fotografiar un halo luminoso en torno a objetos (vivos o inanimados) sometidos a una corriente de alta frecuencia. El halo es producido por la corriente, no por el objeto fotografiado. Sin embargo, las «fotos Kirlian» siguen siendo presentadas como evidencia de la existencia del “cuerpo astral” de los teosofistas.
3. “Canalización”. En la Nueva Era, muchos buscan el contacto con supuestos seres astrales, presuntamente benignos y dispuestos a contribuir a la evolución de la raza humana. Estos seres se comunican por medio de alguien que actúa como “médium” o “canal”.
Es obviamente una variante del espiritismo clásico; mientras que en éste se busca generalmente la comunicación con un familiar difunto, en la canalización se pretende acceder a la sabiduría de Maestros del pasado que se encuentran en un plano superior de existencia. Muchos canalizadores son fraudulentos, pero si los hay auténticos, debe pensarse que están invocando a los mismos espíritus demoníacos que engañan a los espiritistas.
4. Salud “holística”. Se trata de un enfoque presuntamente global de la salud, basado en las premisas del panteísmo monista y del supuesto poder de la mente sobre la enfermedad. Rechaza la medicina científica, propone terapias “naturales” de eficacia dudosa, y el vegetarianismo como ideología (por su panteísmo, rechaza el uso de animales para consumo o experimentación).
Sin establecer diagnósticos claros y demostrables, usualmente pretende lograr un equilibrio de supuestas “energías” no físicas (metafísicas o astrales), a través de diversos tratamientos como la homeopatía, la terapia floral («Flores de Bach»), la acupuntura, la quiropraxis, la cirugía psíquica, el yoga, las terapias con aromas, cristales o colores y otros métodos igualmente dudosos.
El beneficio subjetivo que pueda obtenerse no debe hacer olvidar de los peligros de estos tratamientos: pérdidas económicas, afectos colaterales, demoras en el diagnóstico y tratamiento, interferencia con tratamientos efectivos o abandono de éstos, etc.
5. Control mental. Los proponentes de diversas técnicas de control mental pretenden basarse en los avances de las ciencias neurológicas, y aplicarlos para mejorar el desempeño mental y lograr un bienestar integral. En realidad, estas técnicas carecen de fundamento serio, y no han demostrado ser efectivas.
Puesto que el Control Mental involucra diversas creencias como que “Su mente todo lo puede”, e inflan grotescamente el “yo” de sus adeptos, quienes se involucran en estas prácticas pueden perder más que tiempo y dinero. Hay un riesgo cierto de perjuicio para la salud mental, social y espiritual.
6. Poderes paranormales La existencia de facultades de percepción y de acción que no son explicables por nuestros actuales conocimientos científicos, es otro de los temas favoritos de la Nueva Era. Supuestamente, los seres humanos más evolucionados serán capaces de dominar y emplear a voluntad poderes como la telepatía o transmisión del pensamiento, la precognición o percepción del futuro, y la psicokinesis o capacidad de mover objetos o influenciar la materia con el solo poder de la mente. Con frecuencia, los supuestos poderes paranormales se emplean para justificar prácticas adivinatorias.
Lo cierto es que la realidad de estos presuntos fenómenos no ha podido ser consistentemente demostrada luego de más de un siglo de investigaciones científicas. Por tanto, es vano pretender usarlos a voluntad, o enseñar a otros a usarlos.
Lo anterior no excluye la ocurrencia de fenómenos sobrenaturales (milagros). Sin embargo, lo paranormal no es milagroso; es un supuesto fenómeno natural cuya explicación se desconoce.
7. Evidencia “científica” de vida después de la muerte: El libro de Raymond Moody, “Vida después de la Vida” (1975) despertó renovado entusiasmo en el estudio de la vida de ultratumba; pero en lugar de intentar comunicarse con los muertos, como en el espiritismo, se pretende ahora recoger información de personas que estaban a punto de morir o aparentemente muertas.
El problema es que, siendo la muerte física por definición un estado del que no se vuelve (irreversible), los testimonios de los presuntos resucitados no brindan evidencia del más allá (nótese que en los casos de auténtica resurrección narrados en la Biblia, nunca se da información sobre lo visto, oído o sentido durante la muerte). Además, existen mecanismos psicológicos y neurológicos que explican las experiencias de los supuestos resucitados.
Otra pretendida línea de evidencia es el testimonio de personas que han regresado a “vidas anteriores” mediante la hipnosis o mediante “espíritus guía”. Tales testimonios no son confiables, en primer lugar por la influencia del hipnotizador (o peor aún, el “espíritu guía”), por la variabilidad y los errores de las respuestas, porque pueden ser manipuladas experimentalmente y, en fin, por el hecho de que casi siempre pueden explicarse sobre la base de la experiencia previa del hipnotizado.
Pese a la falta de evidencia, estas experiencias son empleadas como pruebas de la existencia de un más allá muy diferente del revelado en la Biblia: sin juicio, sin responsabilidad, y con la posibilidad de volver a encarnarse tantas veces como sea necesario para corregir errores del pasado.
8. Ovnis y vida extraterrestre. Otro tema que la Nueva Era ha vuelto a poner de moda es el tema de los objetos voladores no identificados u ovnis. En general, se da por sentado que estos objetos, cuya naturaleza por definición se desconoce, son “platillos voladores” o naves tripuladas por extraterrestres, generalmente en misión de paz y con un mensaje de esperanza para la humanidad. Tras décadas de investigaciones, no hay todavía ninguna evidencia cierta de vida extraterrestre.
9. Endiosamiento de la tierra. Alrededor de 1970, el químico inglés James Lovelock formuló la hipótesis de que la capa de la tierra donde hay vida (biósfera) funcionaba como un único superorganismo compuesto por la interrelación de todas las formas de vida que allí se hallaban (incluida la raza humana). Para referirse a este supersistema biológico Lovelock empleó el nombre griego de la diosa Tierra, Gea o Gaia. Aunque la hipótesis de l,ovulock era estrictamente científica, se la ha malinterpretado, dándole contenido religioso: así han surgido cultos a la “diosa tierra” que pretenden basarse en la hipótesis citada. Esta idolatría de la naturaleza (cf. Rom 1:18-22) aparece disfrazada de ecología, pero debe llamarse propiamente ecologismo (la ecología es la ciencia que estudia las interrelaciones entre los seres vivos y su medio).
La consecuencia más grave de esta mentalidad pseudocientífica es el abandono del sentido común y del juicio crítico, que propicia la aceptación crédula de toda clase dc charlatanismo envuelto en jerga científica. Esto también explica el hecho de que el nuevaerismo cunda en clases sociales medias y altas, incluyendo no pocos profesionales y empresarios.
En el supermercado nuevaerista, uno puede comprar toda clase de ilusiones. El escaso interés de los científicos por educar a la población, y la falta de conocimiento por parte de los cristianos promueven la extensión de la magia y la superstición.
Otras áreas de penetración
Dada la naturaleza de la Nueva Era, no es sorprendente que tenga una importante penetración en los diferentes ámbitos de la cultura. Por ejemplo, en la psicología con las nuevas escuelas de psicología humanística y transpersonal, los métodos de dudosa eficacia como la programación neurolingüística, y la avalancha de libros de autoayuda, o psicología “hágalo usted mismo”. En la educación se presenta como “fortalecimiento de la autoestima” (del Yo), y de relativismo ético: cada educando debe establecer sus propias reglas, ninguna mejor que las otras.
En las artes, el nuevaerismo se expresa a través de obras plásticas que intentan captar las vivencias de unidad cósmica. También existe una música de la Nueva Era, generalmente agradable al oído; incorpora sonidos de la naturaleza, y efectos electrónicos . Cuando es instrumental., no posee un contenido específicamente nuevaerista (Por ejemplo, Vangelis) . Sin embargo, las que poseen letra tienen a menudo mensajes muy claros. Tal caso de los conjuntos Alan Parsons Project y Enigma.
Mucho mayor aún es la penetración de la TV y el cine, donde obras como La Guerra de las Galaxias, E.T., Encuentros cercanos del tercer tipo, Viaje a las estrellas (la nueva generación). Ghost, la sombra del amor, y las infantiles El cristal encandato, las tortugas ninjas y Los cazafantasmas, entre muchas otras, promueven un modelo de la realidad plenamente coincidente con la imagen nuevaerista. El desmesurado espacio que se le concede a las supersticiones como la astrología y otras técnicas adivinatorias en la TV y el periodismo escrito contribuyen a la confusión general.
Influencia políticaLa Nueva Era se ha hecho sentir también en la esfera política, mayormente dentro de partidos “verdes” (ecologistas) , y en campañas en favor de los derechos feministas (incluido el aborto), homosexuales, animales, etc. La escasez de partidos políticos nuevaeristas no debe llevar a subestimar su creciente influencia. Hay propuestas de la Nueva Era para la constitución de un único Gobierno Mundial, que regiría a una humanidad que supera las barreras sociales, raciales y religiosas.
Se ha propuesto que la unificación religiosa se realice por medio de una única religión que incorpore los principales artículos de fe de las religiones existentes. Es claro que el cristiano, aunque respetuoso de las creencias ajenas, no puede negociar su fe, ni contaminarla con doctrinas falsas y opuestas a la Biblia; por tanto, si de veras se intentase llevar adelante el proyecto uniformador, los cristianos podrían sufrir segregación y persecución. Sin embargo, nada de esto es actualmente inminente.
Cómo reconocer a un nuevaerista
Debe recordarse que la Nueva Era no es una organización, ni tiene una doctrina homogénea. Como una nueva Babel, está formada por múltiples grupos que tienen en común la expectativa de una Edad de Oro que habrá de venir por el esfuerzo humano. Hay dos variantes principales: una vertiente humanística, confiada en el poder de la mente, y otra esotérica, que pretende valerse del ocultismo para Conjurar poderes inaccesibles al hombre común . No faltan quienes combinan ambos enfoques.
Ciertas expresiones sugieren afinidad con el pensamiento de la Nueva Era: por ejemplo, cambio de paradigma, visión global, planetización, nueva era, holístico, orden global, conciencia crística, Cristo cósmico, era de Acuario, cuerpo astral, Gaia, karma, reencarnación, convergencia armónica, autorrealización, chamán , chamanismo, sinergia, Logos solar, cana1ización, energía de los cristales, visualización, etc. Sin embargo, el mero vocabulario no es decisivo.
Las cuatro marcas esenciales de un nuevaerista convencido son:
1. Creencia un el panteísmo monista, el karma y la reencarnación.
2. Participación en disciplinas pseudocientíficas, místicas oesotéricas, con aparentes experiencias paranormales o sin ellas.
3. Creencia en el pronto comienzo de una nueva edad de paz y bienestar (la Nueva Era).
4. Promoción activa de las ideas y prácticas precedentes.Debe aclararse que muchas personas comparten una o más de estas características sin pertenecer plenamente al movimiento. Además, hay grupos que, sin ser específicamente nuevaeristas, son sitios de propicios para la penetración de la Nueva Era (partidos ecologistas, organizaciones de derechos civiles, etc.).
Penetración en la Iglesia
Dada la ubicuidad de la Nueva Era, sería sorprendente que no tuviera influencia alguna sobre la Iglesia. De hecho tal influencia existe y es muy real. Se manifiesta en la tendencia cada vez más popular de exaltar ciertas doctrinas bíblicas a expensas de otras, y de incorporar doctrinas y prácticas que carecen de apoyo escritural o hasta contradicen la Biblia.
Énfasis inadecuado. La palabra “herejía” proviene de un término griego que significa “elección”. El hereje es quien elige o selecciona a su gusto una o unas pocas enseñanzas de un cuerpo doctrinal más amplio. El error no está en la doctrina en sí, sino en su exageración a costa de las otras.
Hoy es común ver un énfasis peligroso en la victoria y en las bendiciones del creyente, que a menudo oscurece el hecho de que sigue siendo un pecador necesitado del perdón divino. Por tanto, la confesión de pecados y la contrición pierden su justo lugar en la vida cristiana.
Doctrinas antibíblicas. Cuando la tendencia indicada recién se exagera, se cae en extremos no bíblicos. Así ocurre con la “confesión positiva”, basada en la idea mágica de que “Lo que dices, recibes”. Esta creencia transforma la vida cristiana en una sucesión de “confesiones positivas” o expresiones de deseos, y suprime la confesión de pecados y otros pensamientos “negativos”. Si esto fuese cierto, el fariseo tenía razón y el publicano estaba equivocado: pero el Señor Jesús dijo lo contrario (Luc. 18:10 ss).
La idea de que Dios garantice a todo creyente fiel el bienestar físico y prosperidad material en esta tierra, como parte integral de la salvación, no es en absoluto apoyada por la revelación divina. Las experiencias de los creyentes más sinceros y comprometidos indican más bien que quien es seguidor de Cristo debe estar preparado para sufrir penurias y privaciones.
Prácticas extrabíblicas. Debido a la inadvertida influencia de la psicología y del ocultismo, se han introducido en algunas iglesias prácticas que, sin ser condenadas por las Escrituras, tampoco son avaladas por ellas; por ejemplo, ciertas técnicas de visualización hoy de moda. y terapias de regresión por “sanidad de las memorias”.
“Mansos como palomas pero astutos como serpientes” deben ser los creyentes para conservar su discernimiento espiritual. No se trata de volverse “cazadores de brujas” dentro de las congregaciones ni fuera de ellas. Hay que rescatar las opiniones ajenas, y de ser necesario, corregir con humildad y amor . De todos modos, es urgente que los creyentes conozcan bien qué enseña y qué no enseña la Biblia, si ella ha de seguir siendo la base de nuestras doctrinas y prácticas.
La Nueva Era a la luz de la Biblia
Dijimos antes que la Nueva Era tiene muy poco de novedoso en cuanto a su esencia. En efecto, ya en el jardín del Edén Satanás inculcó a Adán y Eva los principios que inspiran hoy al movimiento de la Nueva Era. El siguiente cuadro, modificado levemente de uno de Lutzer y De Vries, ilustra la mentira original (Gén. 3,4s), y sus equivalente actuales.
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Diálogo con nuevaeristas
El reconocimiento de la naturaleza esencial de la Nueva Era no debe hacernos olvidar que sus adeptos son generalmente personas engañadas y necesitadas de redención. Al mismo tiempo, hay que reconocer que la comunicación con ellas puede ser difícil.
En efecto, hay una verdadera barrera de comunicación, que tiene múltiples causas. Una de las principales es el relativismo. Si no hay ninguna norma superior, cada “realidad” individual es válida para la persona, pero ninguna realidad es válida para todas las personas. Sin embargo, de hecho los nuevaeristas actúan como si existiesen ciertos principios válidos para todos.
Un primer paso para abrir la comunicación y compartir el evangelio es hacer consciente al nuevaerista de los problemas derivados de su relativismo. Si cada uno crea su propia realidad, ¿qué pasa cuando dos realidades diferentes están en conflicto entre sí? ¿gana la más fuerte? ¿esto es válido? ¿Cómo pueden haber diferentes realidades si ‘Todo es Uno’ y todos somos parte de ese Uno? Si la realidad es única su relativismo no tiene fundamento.
Por otra parte el monismo (Todo es Uno) no provee ningún sustento para la superación personal ni para la ética. En primer lugar, si todo es Uno, y ese Una es una fuerza o una energía, entonces lo que llamamos personalidad es una ilusión más. Se pierde la base del respeto al semejante (corno ocurre en el lejano Oriente bajo la influencia del hinduismo y el budismo). La idea de evolución tiene sentido cuando hay avance, pero ¿qué avance puede haber si uno ya es Dios? Más aún, qué importancia tiene que uno “asuma la propia divinidad” cuando esa divinidad no es en si misma superior a la de un animal, una planta o una piedra?
En segundo lugar, la referida concepción quita de un solo golpe la base de una ética común. Si no hay absolutos, cada cual determina por sí mismo qué está bien y qué está mal. Esto, que parece el cielo, en realidad es el infierno. Las obras de caridad están bien para el filántropo, pero el abuso de menores está igualmente bien para el violador. Otro tanto puede decirse de la drogadicción, la homosexualidad, el robo, el genocidio, etc. Mientras que el teísmo sí provee una norma superior, que es la voluntad revelada de Dios, el nuevaerismo carece de tal cosa.
Por igual razón carece de fundamento la doctrina de repetidas reencarnaciones, para pagar una presunta deuda por malas acciones en vidas anteriores, según la ley del karma. Si no hay una norma superior, ¿Sobre qué base puede establecerse lo bueno o malo de nuestras acciones? Además, la justicia kármica no deja lugar a la caridad y fomenta el egocentrismo. En efecto, cada cual ayuda no porque sea bueno hacer tal cosa, si no porque lo beneficia.
En la concepción kármica, el único beneficiado es al ayudador, no el ayudado. Si alguien sufre es porque paga deudas de alguna vida anterior, y si no la paga ahora deberá hacerlo más tarde. Así puede justificarse cualquier barbaridad: las jóvenes son violadas por su promiscuidad en vidas anteriores, los judíos asesinados por Hitler tenían un pésimo karma, y los millones de sufrientes del mundo no son víctimas del pecado humano, sino deudores kármicos.
Si a través de estos ejemplos Dios nos permite penetrar la coraza relativista de la Nueva Era, entonces nuestra experiencia personal con Jesucristo podrá ser valorada, y podremos presentar a Aquel que dijo “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida; nadie va al Padre si no es por Mí” (Juan 19:6).
¿Es la Nueva Era una señal segura del fin de los tiempos?
Una palabra final acerca del significado De la “Nueva Era” en relación con las profecías bíblicas. Mientras algunos ambientes cristianos son penetrados por la mentalidad nuevaerista, otros están alarmados fuera de toda proporción y creen que la Nueva Era es el preludio de la inminente venida del Anticristo. Aunque es posible que esto sea verdad, no hay modo de saberlo con certeza. Muchas generaciones de creyentes del pasado tuvieron razones que consideraron muy válidas para creerse en el fin de los tiempos.
Por ello, la Iglesia debe velar y recordar que sólo Dios sabe cuándo vendrá el fin. Desconocemos si el postrer ataque satánico será a través del movimiento de la Nueva Era, o por otra táctica. Sí sabemos que Dios tiene la última palabra y que somos más que vencedores por medio de Jesucristo.
Orientación bibliográfica
Un panorama general de la “Nueva Era” puede hallarse en el libro de Marilyn Ferguson, “La conspiración de Acuario” (2ª Ed., Troquel, Buenos Aires, 1989) . Más espectaculares, y más ilustrativos de las tendencias esotéricas del nuevaerismo son los libros de Shirley MacLaine, “Lo que sé de mí” y “Dentro de mí”, ambos publicados por Plaza y Janés. Las editoriales Martinez Roca (Barcelona – Buenos Aires), Diana (México), Plaza y Janés (Barcelona) y Kier (Buenos Aires) publican numerosas obras nuevaeristas y de temas afines.
La bibliografía cristiana que daremos a continuación tiene referencias a muchas fuentes adicionales. Aunque que hay numerosas obras en inglés, limitamos nuestra selección a títulos en español.
ARGUDO, Juan María (1992). Nueva Era: La conspiración final. CLIE, Barcelona.
Primera parte de una trilogía. Apocalíptico.
BERGERON, Richard; BOUCHARD, Alan; PELLETIER, Pierre (1993). La Nueva Era cuestionada. Ediciones San Pablo, Buenos Aires. Examen crítico por católicos canadienses.CAPANNA, Pablo (1993). El mito de la Nueva Era: Vino viejo en odres descartables. Editorial Criterio, Buenos Aires. Breve e interesante análisis filosófico y sociológico.COMISION EPISCOPAL DE FE Y CULTURA (1993). Frente a una Nueva Era … Desafío a la pastoral en el horizonte de la nueva evangelización. CEA, Buenos Aires. Documento de los obispos católicos argentinos.
CHANDLER, Russell (1991). La Nueva Era: Descripción y evaluación do este nuevo movimiento religioso. Mundo Hispano, El Paso. Amplio, bien documentado y equilibrado; muy mal traducido.
HUNT, Dave y McMAHON, T.A. (1988). La seducción de la cristiandad: Discernimiento espiritual para los últimos días. Portavoz Evangélico, Grand Rapids. Muy bien informado, es a menudo imprudente y exagerado en sus conclusiones.
LaGARD SMITH, F. (1989). Al borde del precipicio. Vida, Miami. Crítica cristiana de las enseñanzas de Shirley MacLaine.
LOCHHAAS, Philip H. (1990). Como responder a la Nueva Era.Editorial Concordia, San Luis. Breve y bien informado por un autor luterano.
MANZANARES, César Vidal (1991). Lo que usted necesita saber sobre la Nueva Era. Unilit, Miami. Conciso e ilustrativo, escrito originalmente en español.
MARTIN, Walter (1992). La Nueva Era. Editorial Betania, Miami. Excelente.
SARAVÍ, Fernando D. (1992). Los horóscopos y la astrología. Editorial CLIE, Terrassa.SARAVÍ, Fernando D. (1993). Necromancia: espiritismo, teosofismo y cultos afrobrasileños. Editorial CLIE, Terrassa.SARAVÍ, Fernando D. (1993). La trampa de las medicinas alternativas. Editorial CLIE, Terrassa.SARAVÍ, Fernando D. (1993). Parapsicología: ¿Un engaño del siglo XX?. Editorial CLIE, Terrassa.SARAVÍ, Fernando D. (1994). Control Mental: Una perspectiva cristiana. Editorial Certeza- ABUA, Buenos Aires.SARAVÍ, Fernando D. (1995). Invasión desde Oriente: Los peligros de las nuevas filosofías hinduístas. Editorial CLIE, Terrassa.
SCHLINK, M. Basilea (sin fecha) Nueva Era desde un punto de vista bíblico. Editorial CLIE, Terrassa. Tiene el mérito de ser una de las primeras publicaciones en español sobre el tema; está muy influenciado por las teorías de conspiración de Constace Cumbey.
SNEED, David y SNEED, Sharon (1993). La agenda secreta. Una evaluación crítica de las terapias alternativas. Editorial Betania, Miami. Penetrante, claro, muy recomendable.
VERNETTE, Jean (1992). New Age, “La Nueva Era”: Sus principales modos de infiltración. Fundación SPES, Buenos Aires. Conciso y preciso análisis por un obispo católico.
Fuente: Razones | Fernando Saraví

martes, 10 de junio de 2014

Pregunta: "¿Deberían las mujeres servir como pastoras / predicadoras?"
Respuesta: Posiblemente no hay un tema más discutido en la iglesia de hoy, que el tema de las mujeres que sirven como pastoras / predicadoras en el ministerio. Por consiguiente, es muy importante no mirar este tema como hombres versus mujeres. Hay mujeres que creen que las mujeres no deberían servir como pastoras y que la Biblia coloca restricciones en el ministerio de las mujeres – y hay hombres que creen que las mujeres pueden servir como predicadoras y que no hay restricciones sobre las mujeres en el ministerio. Este no es un asunto de chauvinismo o discriminación. Es un asunto de interpretación bíblica.
1ª Timoteo 2:11-12 proclama, “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio”. En la iglesia, Dios asigna diferentes roles a los hombres y a las mujeres. Este es el resultado de la manera en que la humanidad fue creada (1ª Timoteo 2:13) y la manera en la que el pecado entró en el mundo (2ª Timoteo 2:14). Dios, a través de los escritos del Apóstol Pablo, restringe a las mujeres de servir en roles de autoridad de enseñanza espiritual sobre los hombres. Esto impide a las mujeres servir como pastoras, lo cual definitivamente incluye predicar, enseñar y tener autoridad espiritual sobre los hombres.
Hay muchas “objeciones” a este punto de vista de tener a las mujeres en el ministerio / mujeres pastoras. Una objeción común es que Pablo restringe a las mujeres de enseñar porque en el siglo primero, las mujeres por regla general eran incultas. Sin embargo, en ninguna parte de 1ª Timoteo 2:11-14 menciona el nivel de instrucción. Si la educación hubiese sido un requisito para el ministerio, la mayoría de los discípulos de Jesús probablemente no habrían calificado. Una segunda objeción común era que Pablo solamente restringía enseñar a las mujeres de Éfeso (1ª Timoteo fue escrita a Timoteo, un pastor en la iglesia de Éfeso). La ciudad de Éfeso fue conocida por su templo de Artemisa, una diosa falsa griega/romana. Las mujeres eran la autoridad en la adoración de Artemisa. Sin embargo, en ningún lugar del libro de 1ª Timoteo, Pablo la menciona, tampoco menciona la adoración a Artemisa como una razón para las restricciones en 1ª Timoteo 2:11-12.
Una tercera objeción común es que Pablo solamente se está refiriendo a los esposos y las esposas, no a los hombres y a las mujeres en general. Las palabras en griego en 1ª Timoteo 2:11-14 podrían referirse a esposos y esposas. Sin embargo, el significado básico de las palabras son hombre y mujer. Adicionalmente, las mismas palabras en griego son utilizadas en los versículos 8-10. ¿Solo los esposos deben orar en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda (versículo 8)? ¿Solo las esposas deben vestirse con ropa decorosa, con pudor y modestia; tener buenas obras y adorar a Dios (versículos 9-10)? Por supuesto que no. Los versículos 8 al 10 claramente se refieren a los hombres y mujeres en general, no solamente a los esposos y a las esposas. No hay nada en el contexto que debiera indicar un cambio para esposas y esposos en los versículos 11 al 14.
Sin embargo, otra objeción frecuente a esta interpretación de mujeres pastoras / predicadoras, está tiene relación con Miriam, Débora, Hulda, Priscila, Febe, etc. – mujeres que mantuvieron posiciones de liderazgo en la Biblia. Esta objeción falla en considerar algunos factores significativos. En relación con Débora, ella fue la única jueza femenina entre 13 jueces masculinos. En relación con Hulda, fue la única profetiza femenina entre docenas de profetas masculinos mencionados en la Biblia. La única conexión de Miriam hacia el liderazgo fue por haber sido hermana de Moisés y Aarón. Las dos mujeres más prominentes en los tiempos de los reyes fueron Atalía y Jezabel – difíciles ejemplos de liderazgo femenino devoto.
En el libro de los Hechos, el capítulo 18, Priscila y Aquila son presentados como ministros fieles de Cristo. El nombre de Priscila es mencionado primero, indicando probablemente que ella era más “prominente” en el ministerio que su esposo. Sin embargo, en ninguna parte se describe a Priscila participando en una actividad de ministerio que esté en contradicción con 1ª Timoteo 2:11 al 14. Priscila y Aquila llevaron a Apolos a su hogar y fue discipulado por ellos, explicándole la Palabra de Dios con exactitud (Hechos 18:26).
En Romanos 16:1, aún si a Febe se la considera una “diaconiza” en lugar de una sierva – eso no indica que Febe fuera una maestra en la iglesia. “Apto para enseñar” es un calificativo dado para los ancianos, pero no diáconos (1ª Timoteo 3:1-13; Tito 1:6-9). Los ancianos / obispos / diáconos, son descritos como “maridos de una sola mujer”, “un hombre cuyos hijos creen”, y “hombres dignos de respeto”. Además, en 1ª Timoteo 3:1 al 13 y en Tito 1:6 al 9, los pronombres masculinos son utilizados exclusivamente para referirse a ancianos / obispos / diáconos.
La estructura de 1ª Timoteo 2:11 al 14 deja la razón perfectamente establecida. El versículo 13 comienza con “Porque” y da la “causa” de lo que Pablo declara en los versículos 11 y 12. ¿Por qué las mujeres no deberían enseñar o tener autoridad sobre los hombres? Porque – “Adán fue formado primero, luego Eva. Y Adán no fue engañado; sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión”. Esa es la razón. Dios creó a Adán primero y luego creó a Eva a fin de que fuera “ayuda idónea” para Adán. Este orden de la creación tiene una aplicación universal para la humanidad en la familia (Efesios 5:22-23) y en la iglesia. El hecho de que Eva fuera engañada también se da como una razón para que las mujeres no sirvan como pastoras o tengan autoridad espiritual sobre los hombres. Esto guía a algunos a creer que las mujeres no deberían enseñar porque son engañadas más fácilmente. Ese concepto es discutible… pero si las mujeres son engañadas más fácilmente, ¿por qué se les permitiría enseñar a los niños (quienes son fácilmente engañados) y a otras mujeres (quienes supuestamente son más fácilmente engañadas)? Eso no es lo que dice el texto. Las mujeres no deben enseñar o tener autoridad espiritual sobre los hombres porque Eva fue engañada. Como resultado, Dios ha dado a los hombres la autoridad de enseñanza principal en la iglesia.
Las mujeres superan en dones de hospitalidad, misericordia, enseñanza y ayuda. Mucho del ministerio de la iglesia depende de las mujeres. Las mujeres en la iglesia no están restringidas para oración pública o para profetizar (1ª Corintios 11:5), solamente para tener autoridad en las enseñanzas espirituales sobre los hombres. La Biblia en ninguna parte restringe a las mujeres de ejercitar los dones del Espíritu Santo (1ª Corintios capítulo 12). Así como los hombres, las mujeres, están llamadas a ministrar a otros, para mostrar el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23), y para proclamar el Evangelio a los perdidos (Mateo 28:18-20; Hechos 1:8; 1ª Pedro 3:15).
Dios ha ordenado que solamente los hombres sirvan en posiciones de autoridad de enseñanza espiritual en la iglesia. Esto no es necesariamente porque son mejores maestros, o porque las mujeres son inferiores o menos inteligentes (tal no es el caso). Es simplemente la manera en que Dios designó la iglesia para que funcione. Los hombres deben ser ejemplo en el liderazgo espiritual – en sus vidas y a través de sus palabras. Las mujeres deben tomar un rol de autoridad menor. Se las anima a enseñar a otras mujeres (Tito 2:3-5). La Biblia tampoco restringe a las mujeres de enseñar a los niños. La única actividad de la que están restringidas es de enseñar o tener autoridad espiritual sobre los hombres. Esto lógicamente debería incluir a las mujeres sirviendo como pastoras / predicadoras. De ninguna manera esto las hace menos importantes, más bien les da un ministerio enfocado más de acuerdo con el talento dado por Dios.
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¿Deberían las mujeres servir como pastoras / predicadoras?

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Romanos 10:9
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Romanos 5:8
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martes, 29 de abril de 2014

lunes, 28 de abril de 2014

viernes, 4 de abril de 2014

EL “SANTO ENGAÑO”
Jesús dijo: “Muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 24: 11-13)
En una ocasión, hace tiempo, junto a las puertas del Hades, el diablo convocó una reunión urgente con parte de sus principales capitanes, a los cuales parecían acabárseles sus ideas para el mal. Éstos, sudorosos aunque sin perder su compostura de soberbia, se miraban unos a otros, sin atreverse a hablar.
Tras una breve pausa que les pareció una eternidad (la cual ciertamente la pasarán en el lago de fuego y azufre Ap. 20: 10), uno de ellos, el más gallito se levantó y dirigiéndose al padre de mentira, le dijo - ¡No sabemos como dañar de forma más dolorosa a los que más odiamos! ¡Ayúdanos, oh Satanás!
Este, sin inmutarse, se dirigió a sus camaradas de las tinieblas, y les preguntó - ¡Piensen! ¿Qué tipo de mentira creen ustedes que les sería más fácil hacer creer a los hombres?
Uno de los ya temblorosos capitanes contestó - Indudablemente, si esa mentira se mostrara con sumo y especial atractivo... ¿no?
¡Ajá! - Respondió tajante el maligno, y añadió - ¿Y en cuanto a los muy odiados cristianos, cuál sería la mentira que les supondría más fácil creer o aceptar?
El mismo demonio respondió vacilante - Pues de igual manera, la que fuera suficientemente atractiva. Pienso que en ese caso en concreto, la que se pareciera a la verdad de ellos, y se presentara envuelta en triunfo, como un desafío de fe... ¡Un engaño presentado como un desafío de fe y victoria! ¡Esto es! – sería confundirles con algo presuntamente santo, para vencerles en su propio terreno... ¡El “santo engaño”!
Otro de los demonios, ya en ese momento más inspirado, prosiguió diciendo - Además se le podría añadir el efecto de la sucesiva redundancia para obtener un resultado más impactante en las mentes y emociones, como dijo uno de nuestros muy usados y ya desaparecidos hombres nuestros... Humm, ¿cómo se llamaba? - ¡Ah, sí!, Adolfo Hitler -  “una mentira, repetida muchas veces y por mucho tiempo, se transforma en una verdad”
Inmediatamente el diablo respondió – ¡Ja, ja, bien contestado, entonces, ¿a qué están esperando?! ¡Vayan y háganlo! –
Inmediatamente, cada uno fue a su lugar de combate con las instrucciones bien claras y específicas, y el tiempo transcurrió, hasta hoy en día...

Discúlpenme por haber empezado este artículo haciendo una alusión tan directa al Maligno - Dios le reprenda - pero pienso que ha sido útil para que usted, estimado hermano, entienda que el mensaje en cuestión de esa imaginaria reunión, ¡es cien por cien real!
Me dispongo a escribir este tema, porque a mí me preocupa lo que está ocurriendo en nuestro medio, y comparativamente, muy pocos se dan cuenta de lo que en realidad está pasando.
1. Recapacitemos
Desde unos años a esta parte, ¿qué es lo que más reiteradamente se escucha sobre todo en el medio eclesial neopentecostal/carismático?
Sin lugar a dudas acerca de la venida, no de Cristo, sino del “gran Avivamiento sobre las naciones”.
Una y otra vez, los nuevos profetas y los nuevos apóstoles, no han cesado ni cesan de declarar que debemos creer en el Avivamiento que es para estos días y que siempre, siempre está “a las puertas”, el cual va a tener un alcance mundial, y que con él y de forma paulatina, ocurrirá:
  • Que el Evangelio se predicará por todos los medios de comunicación que existen.
  • Que los cristianos ocuparemos los medios de comunicación de este mundo.
  • Que los cristianos ocuparemos las todas las instituciones, y manejaremos los poderes a todo nivel de este mundo.
  • Que las religiones falsas caerán.
  • Que supondrá la rendición de los gobernantes y de las naciones enteras a Cristo.
  • Que los reyes y potentados, así como los humildes, y las gentes en general caerán de rodillas confesando sus pecados y recibiendo a Cristo.
  • Que a la postre, las ciudades y pueblos sucumbirán al poder del avivamiento, entregándose a Cristo.
  • Que las riquezas de este mundo pasarán a manos de los cristianos.
  • Que la política y el gobierno de las naciones estarán en las manos de la Iglesia, es decir, de los creyentes verdaderos.
  • En última instancia: el mundo se rendirá ante Cristo.
Contemplar en este tiempo actual el mundo cambiado, en paz y seguridad, y las gentes predicándose unas a otras la palabra de vida del Evangelio, respaldadas y cubiertas por un gobierno justo, eficiente y eficaz, que cumple su buena función en todo el globo terráqueo; ver que Cristo está en el corazón del mundo, y el mundo es del todo de Cristo por voluntad propia...Todo ello, y mucho más, realmente resulta inmensamente atractivo, pero lo que es más, supone ciertamente un desafío de fe y una esperanza de triunfo...pero, hermanos, ¿es la verdad? No, es falso.
Es la mentira diseñada en las mismísimas puertas del Hades para embaucar a los cristianos bien intencionados, crédulos de lo aparentemente bueno, pero que no tienen suficiente amor por la verdad, y que por tanto, no conocen suficientemente bien las Escrituras, las cuales revelan con detalle la verdad sobre este asunto.
“La rendición de este mundo a Cristo según el entendimiento reformista/dominionista, bien podría asemejarse a la “Rendición de Breda”, inmortalizada por Velázquez. Los Países Bajos querían independizarse de España, pero no lo consiguieron, y llegó el día de la capitulación, entregándole el holandés las llaves de la ciudad”
2. Según el reformismo/dominionismo; las tres condiciones esenciales para que el gran Avivamiento llegue
Sin más preámbulos, y al hilo de lo que venimos diciendo, paso a trascribirles lo que una muy conocida autora reformista/dominionista, la profetisa Cindy Jacobs, escribe:
“La Biblia expresa claramente que hay veinticuatro ancianos que se postran delante del trono de Dios y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono (Ap. 4: 10). Existen ancianos en el cielo, y Dios quiere también que se establezca el oficio de ancianos en la tierra” (1)
“La profetisa reformista-dominionista Cindy Jacobs”
Como hemos leído, la Tierra deberá ser regida por una élite muy especial y muy ungida de hombres que Dios habría de levantar. Según Jacobs, estos se corresponderán con los veinticuatro ancianos que están ante el trono de Dios.
Así que, unos ya están en el cielo, y los otros pronto en la tierra... ¿enseña esto la Biblia? No, pero sigue diciendo la profetisa Cindy Jacobs a renglón seguido, y sin cortapisas:
“¿Cuál es el tipo terrenal de este oficio celestial de ancianos? Creo que son los apóstoles que Dios está levantando en las naciones. Al ser reconocidas las estructuras apostólicas de autoridad del reino sobre las naciones enteras, un mover poderoso del Espíritu Santo será desatado hacia la tierra que afectará el sistema físico gubernamentalLos avivamientos barrerán naciones enteras, y los reyes de esas naciones echarán sus coronas terrenales ante el que está sentado en el trono” (2)
Aunque estupefactos, hemos leído que como condición para que ese Avivamiento del Espíritu Santo, que dicen, tiene que barrer las naciones, sea un hecho – dice Cindy Jacobs (y como ella, los maestros reformista-dominionistas) – es necesario:
  • Que Dios levante esos milagrosos apóstoles, (dicen que ya lo está haciendo)
  • Que todos crean en esos nuevos apóstoles ungidos.
  • Que se reconozcan esas estructuras apostólicas de autoridad sobre las naciones enteras.
Pero para tristeza y lamentación de los proponentes de la Nueva Reforma Apostólica (como así la llaman), no todos los cristianos, ministros o no ministros, reconocemos a esos “nuevos apóstoles”, tampoco reconocemos esas “estructuras o redes apostólicas de autoridad del reino sobre las naciones” (¡?), así como tampoco creemos que Dios lo esté levantando, ni mucho menos.
Siendo así, y según Jacobs, entonces ya el Espíritu Santo no “puede” cumplir con Su cometido... ¡Vaya, hombre! Entonces todo depende de que todos estemos de acuerdo en este asunto. Así pues, se condiciona el presunto mover de Dios a la voluntad unánime de todo el cuerpo de Cristo. De este modo, ¿dónde queda la soberanía del Altísimo?
Por lo tanto, “los avivamientos que barrerán naciones enteras” que expresa Jacobs,serán o no una realidad, si aceptamos y recibimos o no, esta nueva y a todas luces espuria oligarquía espiritual, llamadaNueva Reforma Apostólica. Sinceramente, nos parece pueril el asunto.
¿No será que las cosas son de otro modo? Indudablemente que sí.
A pesar de que C. Peter Wagner asegure, de que los nuevos apóstoles, trabajando de igual a igual con los profetas, desarrollan su misión: implementar lo que Dios quiere que sea hecho en la Tierra en un momento determinado” (3), la verdad según las Escrituras es que Dios no va a hacer nada de todo esto.
Dios no depende de hombre alguno para hacer Su voluntad en esta Tierra, y menos todavía, para hacer algo que jamás ha dicho que va a hacer; en esta dispensación: el pretendido avivamiento de las naciones.
Reto al lector que duda o se opone a lo que estoy escribiendo, a que me de un solo versículo en la Biblia que respalde lo que estos falsos maestros están enseñando. Déme, si lo encuentra, no sólo un versículo, sino una sola porción de la Santa Escritura que diga que en este tiempo Dios va a traer un Avivamiento mundial, y además a través del ministerio apostólico y profético – que por cierto Wagner y todos los suyos interpretan de manera muy, muy diferente a como lo enseña la Biblia.
“C. Peter Wagner, el expositor principal de la llamada Nueva Reforma Apostólica”
3. Lo que produce y obliga el creer y esperar que ese gran Avivamiento mundial se va a producir en esta dispensación
Creer por creer, sin más, no debería resultar demasiado problema, pero en este caso no es así en absoluto.
Déjenme antes aclarar que yo deseo como el que más no uno, sino mil avivamientos reales. No seamos torpes. Si alguno piensa que yo no amo el genuino mover del Espíritu Santo se equivoca de pleno y de plano.
Lo que detesto es que con algo tan hermoso como es la anhelada acción del Espíritu Santo, trayendo salvación y santificación a las gentes, se esté engañando al pueblo de Dios llevándoles a la fantasía y a engaños subsiguientes.
A. ¿Qué hay que avivar?
Para empezar esta sección, permítanme recordarles que la palabra avivamiento como tal, no aparece en la Biblia.  Como mucho, y en el N.T., lo más parecido que encontramos es lo que Pablo le dice a Timoteo:
Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Timoteo 1: 6)
De ese modo, en cuanto a avivamiento podríamos hablar de la necesidad de cada verdadero creyente de mantener y avivar lo que Dios nos ha dado en materia de Su mismo Espíritu, dones, llamamiento, fe, etc. Todo lo requerible para poder desarrollar una vida cristiana que le de honra y honor a Cristo.
Por lo tanto, el avivamiento como tal estaría dirigido a los cristianos, y no a los no cristianos – los cuales poco o nada tienen que “avivar” de parte de Dios, porque no tienen Su Espíritu. Lamentablemente es mucha la ignorancia en cuanto a esto, y muchos han llegado a creer que el avivamiento va dirigido a todos los hombres, píos o impíos.
“El engaño hace daño a ambas partes, al que engaña, y al que es engañado”
B. Un engaño lleva a otro
Dije antes que el creer en ese avivamiento mundial para este tiempo, conlleva una serie de obligaciones de presunta fe y compromiso con ésta. Son estos los engaños que suceden al primer engaño, y son su consecuencia inmediata del mismo.
Pensemos. Cuando ineludiblemente se cree que Dios va a traer un gran avivamiento a todas las naciones, es menester colaborar con Dios para la consecución de ese propósito divino.  
Pero con que Dios jamás ha revelado esto – sino lo contrario – aunque se ha llegado a creer así, entonces la manera de colaborar con los supuestos propósitos de Dios, siempre será, como mucho, conforme a la buena intención y manera humanas, y no conforme a la expresa voluntad divina.
Un ejemplo de esto que venimos diciendo, lo vemos claramente en la reacción de Pedro, cuando Jesús anunciaba su muerte en la cruz, y cual fue la respuesta del Maestro:
“Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!;me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres (Mateo 16: 22, 23)
Pedro, en ese momento intentaba “ayudar” a Cristo, y sin embargo, le era tropiezo – porque ponía la mira en las cosas de los hombres – es decir, pensaba sólo conforme a la lógica humana.
Las siguientes que ahora veremos, son algunas prácticas, creencias y actuaciones que se enseñan, existen y se promocionan pretendiendo “ayudar” a Dios en lo que se entiende son Sus propósitos. Estas cosas se están produciendo por todas partes, sobre todo en el contexto del llamado mundo libre, entre los cristianos que han creído en “el avivamiento mundial que siempre está a las puertas”, y como venimos diciendo, son consecuencia directa de creer ese mismo engaño:
  • Unidad en lo natural de los cristianos (ecumenismo)
  • Evangelización forzada y forzosa (G12)
  • Aceptación de que Dios está haciendo “algo nuevo” y no declarado necesariamente en las Escrituras.
  • Aceptación de extrañas señales, manifestaciones, prodigios, etc. como de parte de Dios.
  • Prioridad a las experiencias espirituales personales, antes que a lo declarado en la Palabra.
  • Atar del todo y expulsar los poderes demoníacos de las naciones (mal entendimiento de la lucha espiritual)
  • Implementación del reino (buscando el trabajar y el colaborar con los poderes, autoridades y organizaciones de este mundo)
  • Búsqueda de posicionamientos en las jefaturas de los gobiernos e instituciones diversas.
  • Adaptación de la Iglesia al mundo en todo lo posible (para así, dicen, atraer el mundo a la Iglesia)
  • Búsqueda a ultranza de la riqueza económica (ya que se cree que el cristiano tiene derecho a ella)
  • Búsqueda a ultranza de la sanidad física (ya que se ha llegado a creer que el cristiano tiene derecho ineludible a ella)
  • Como ya vimos antes: la necesidad imperiosa e imperante de aceptar a los nuevos ungidos; los nuevos apóstoles y profetas, los ancianos de este mundo según Cindy Jacobs, para que Dios pueda hacer su parte al respecto.

Reiteramos, y la lista no es exhaustiva: todos estos engaños y espurias actuaciones, son consecuencia directa o indirecta de creer que el “avivamiento mundial está a las puertas”, y de que hay que hacer algo al respecto para que venga a ser una realidad palpable y sostenible.
Y es que...
La mente natural razona así: Para que el avivamiento pueda producirse, es necesario una suficiente coordinación a todo nivel. A nivel organizativo y estructural, y la consiguiente sujeción a hombres especialmente “ungidos y llamados por Dios” para que exista un orden necesario.
La mente natural razona así: Para que el avivamiento pueda producirse, es necesario que todos, y como sea, escuchen el evangelio, y aún haya que forzarlos a entrar (siguiendo equivocadamente la enseñanza de la parábola de Jesús “la gran cena” - ver Lc. 14: 23)
La mente natural razona así: Para que el avivamiento pueda producirse, es necesario colaborar con los poderes de este mundo, buscando el establecer el Reino ahora.
La mente natural razona así: Para que el avivamiento pueda producirse, es necesario adaptar las formas de hacer iglesia, (cambiar paradigmas, como dicen); hasta incluso, rebajar un poco los estándares de entrega y dedicación, para adecuarnos a las gentes del mundo, para que no les sea tan difícil el proceso de cambio una vez vayan entrando en la iglesia.
La mente natural razona así: Para que el avivamiento pueda producirse, es necesario dar un ejemplo impactante de excelencia, y qué mejor que mostrar excelencia en lo que es deseable, es decir, en lo “tremendamente bendecidos” que debemos estar los cristianos, teniendo de todo lo deseable, a fin de cuentas, ¿no dice la Escritura Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas...” (3 Juan 1: 2)
La mente natural razona así: Para que el avivamiento pueda producirse, es menester creer que Dios esté haciendo “algo nuevo”, aunque no venga en las Escrituras. Un poder manifestado en las reuniones deavivamiento, es decir, las gentes siendo tumbadas y esparcidas por el piso por parte de un muy ungidoministro (probablemente un nuevo apóstol o profeta, o un muy ungido evangelista telepredicador); la gente riendo sin control, revolcándose, temblando, sacudiéndose, y cosas por el estilo, todo sin decencia ni orden (1 Co. 14: 40)
La mente natural razona así: Para que el avivamiento pueda producirse, es necesario neutralizar del todo, y hasta expulsar los principados y las potestades de los pueblos, ciudades, naciones y continentes, porque si no, ¿cómo podrán las gentes estando atadas por el diablo aceptar el Evangelio?...
Y así podríamos continuar. Es la mente natural razonando, y obviamente excluyendo el dictamen de las Escrituras.
“La mente natural, lógica humana en este caso, es incapaz por sí misma de discernir la verdad de Dios”
¿Se dan cuenta? Sólo lo que hemos analizado partió de llegar a creer que “el avivamiento mundial está a las puertas” ¡Es la mentira del diablo que desearíamos todos que fuera verdad!
Es, ¡Un engaño presentado como un desafío de fe y victoria! ¡Es el “santo engaño”!
Más adelante explicaremos brevemente, pero con la Biblia en la mano qué hemos de creer al respecto de toda esta cuestión.
4. Veamos ahora más de cerca las consecuencias de implementar los engaños subsiguientes del primero
a. La unidad en lo natural de los cristianos (ecumenismo)
La consecuencia de creer que es menester a ultranza buscar la unidad entre los cristianos, nos lleva a una “misión imposible”. Es una misión imposible para el creyente, aunque gracias a Dios, no lo es para el Espíritu Santo. El Señor conoce a los que son suyos, dice la Escritura, por lo tanto, ya estamos unidos en el Espíritu, los que lo estamos.
En otras palabras, el verdadero cuerpo de Cristo ya existe, y es puro ante Dios. Es la Iglesia que Dios discierne, y es la que el Hijo viene a recoger para sí.
Otro tipo de búsqueda de la unidad, siempre será en lo natural, y la Biblia no nos enseña acerca de esa unidad como la del Espíritu Santo. Esa unidad, es el ecumenismo, que poco verdaderamente de Dios puede conseguir en la práctica.
Por otra parte, todo esfuerzo de unidad, que no vaya ungido por el Espíritu Santo, no será más que un simple planteamiento humano y hasta politizado, a lo sumo bien intencionado, que no logrará ningún verdadero fruto para Dios. Siguiendo en esa línea, se llega a un estancamiento y aceptación de casi toda doctrina y práctica espurias, con la excusa de ser tolerantes y andar en “amor”. Esa es la razón por la cual se admiten falsos modelos como el G12 y sus Encuentros, entre otros, por parte de muchas Fraternidades de Ministros y Pastores en muchas partes del globo.
En aras de la “unidad”, se hace la vista gorda en muchas cosas, y se permite mucho de lo que de corazón, muchos no permitirían. ¡Todo sea por “el avivamiento que siempre está a las puertas”! (y nunca llega)
“La unidad sólo a base de la buena intención, y aun en el afán de agradar a Dios  no logra, per se, la unidad del Espíritu, que es la que realmente cuenta para el Señor”
b. Evangelización forzada y forzosa
El llevar la Palabra de salvación es vital, pero la manera de llevarlo a cabo es importante también.
La evangelización forzada es otra de las consecuencias de creer que hay que hacer más para atraer elavivamiento. Tales consecuencias las podemos apreciar en falsos modelos como el G12 y similares, donde se hace un énfasis exhaustivo acerca de “ganar almas”. De hecho, nadie puede ganar almas, sólo Dios (1 Co. 3: 6, 7).
Lo único que consigue esa dinámica, es entrar en la carne, y caer en mucho afán, en competencia (a ver quien consigue más discípulos), y en un mover en el cual el Espíritu Santo queda excluido, ya que el esfuerzo es el del presunto evangelizador, utilizando muchas veces métodos manipulativos y de control, aunque no se de cuenta de ello.
Se llega a dejar de lado lo que el mismo Jesucristo enseñó: “toda planta que no plantó mi Padre Celestial, será desarraigada” (Mt. 15: 13). Nada de esos esfuerzos en la carne cuentan para Dios.
c. Aceptación de que Dios está haciendo “algo nuevo” y no declarado necesariamente en las Escrituras
A la par que históricamente se empezó a enseñar acerca del “gran avivamiento mundial”, se empezó a enseñar también acerca de que Dios está haciendo “algo nuevo”. Claro, si nunca antes se ha producido “elavivamiento mundial que está a las puertas”, ahora Dios va a hacer algo absolutamente novedoso para que ocurra. Las consecuencias: se llega a creer y aceptar de todo.
Para muchos, nada realmente se coteja frente a las Escrituras, ya que cualquier cosa Dios puede estar haciendo que no hizo antes; y después de todo, ¿quién osaría pedirle explicaciones al Señor? Pero estos olvidan que Dios está sujeto. Dios está sujeto a Su propia Palabra, y ni un ápice cambiará de ella.
Haciendo como hacen, llegan a tragarse mucho engaño, como así está ocurriendo. Parte de ese engaño es la aceptación de señales, manifestaciones, prodigios, fenómenos, etc. que compiten y aun niegan lo declarado en la Escritura. En otras palabras, en definitiva, llegan a aceptar que casi todo lo sobrenatural es de Dios.
Lo mismo ocurre con dar prioridad a las experiencias espirituales personales, antes que a lo declarado en la Palabra. Lo que vale es lo “nuevo de Dios”. Es parte de ese engaño.
“El desorden en la ministración a Dios o a Su pueblo, es una de las constantes hoy en día, muestra de la aceptación del engaño de lo “nuevo de Dios”
d. Expulsar y atar del todo los poderes demoníacos de las naciones (mal entendimiento de la lucha espiritual)
Debemos orar y reprender al maligno conforme nos dirija el Espíritu Santo, porque tenemos lucha contra él y sus huestes (Ef. 6: 12), así como expulsar los demonios de las personas (Mr. 16: 17), siempre velando por las almas, porque nuestra lucha es espiritual y no carnal. De eso no nos cabe la menor de las dudas. Pero recordemos que el maligno es especialista en intentar engañarnos en nuestro propio terreno. ¿Cómo lo hace esta vez?: A través de la falsa guerra espiritual.
Este es otro engaño proveniente de la pluma de C. Peter Wagner y correligionarios, los mismos que enseñan acerca de los nuevos apóstoles y nuevos profetas (Nueva Reforma Apostólica)
Antes, otro engaño, que es el siguiente: ¡Dios nos ha entregado nuestra ciudad y nuestra nación, allí donde pisáremos a modo de Israel, la tierra será nuestra!
Hasta algunos van “ungiendo” con aceite las ciudades donde van de visita, como si fueran suyas. Existe un principio que pocos parecen entender: ¡¡usted no puede ungir algo que no es suyo, o no tenga permiso!!Hacer eso, es como mínimo ridículo ante Dios, y lo que es peor, ante los ojos de los demás, especialmente de los impíos, los cuales se ríen a mandíbula batiente de todos los cristianos por extensión, y el Evangelio de la gracia queda por los suelos una vez más.
La Biblia es clara cuando afirma que “somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno (1 Juan 5: 19), y nos guste o no, esto no cambiará hasta la venida gloriosa del León de la Tribu de Judá. En esta dispensación jamás echaremos fuera de la ciudad o nación donde vivimos al diablo, esto la Biblia no lo enseña.
No obstante apela mucho a la carne y al ego el sentirnos importantes, y es, como no “un desafío de fe”. ¡Y que más importantes que creer que realmente estamos con nuestra “cartografía espiritual”, “oración estratégica y de poder”, etc. etc. neutralizando del todo, y hasta expulsando al “hombre fuerte” de la ciudad o de la nación!
“Es que haciendo así” – dicen – “las gentes pueden quedar libres para recibir el Evangelio”.
Así pues, parece que el Espíritu Santo precisa de nuestra ayuda, ya que Él, que es el Todopoderoso no puede hacer mucho, si antes los ungidos cristianos no atamos definitivamente al diablo y lo echamos fuera de la ciudad. Olvidan que, “si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto”, no porque el diablo les cegó primero, sino después, a causa de su supina incredulidad de la cual no se quieren arrepentir (ver 2 Co. 4: 3, 4)
Creer que la salvación de las gentes depende de que cese la actividad demoníaca contra ellos, es como creer que el diablo le puede a usted hacer pecar. Ambas cosas son sencillamente falsas, y colocan al maligno en una posición elevada que no tiene. Este es otro de los múltiples engaños, y todo eso se hace porque esperamos “el avivamiento que siempre está a las puertas”! (y nunca llega).
“Por mucho que se le propongan, el diablo no será expulsado de las naciones, sino en un momento dado – Ap. 20: 1-3-“
e. Implementación del Reino (buscando el trabajar y el colaborar con los poderes, autoridades y organizaciones de este mundo)
Este es otro trágico suceso que estamos contemplando por el cual también el Evangelio está siendo blasfemado.
Cuando los cristianos declaramos creyendo que nosotros establecemos el Reino, estamos siendo blasfemos. Sólo el Rey reina, y ese es Cristo, y lo hará cuando vuelva, no antes.
Un reino sin rey es como un cuerpo sin cabeza, y en definitiva esto es lo que están enseñando esos falsos maestros dominionistas, que la Iglesia implementa y establece el Reino, un reino que no tiene cabeza; en otras palabras, un reino muerto o de muerte en definitiva.
¿Es que la Biblia enseña en alguna parte que la Iglesia debe colaborar con los poderes de este mundo, contaminándose con todo ello? ¿Es que hemos de buscar a ultranza los posicionamientos en las jefaturas de los gobiernos e instituciones diversas?
Estamos de acuerdo en que a nivel particular hemos de ser sal y luz allí donde el Señor nos quiera, pero eso dista mucho de las pretensiones de los dominionistas que dicen que ahora es el Reino y que nos toca a los cristianos el establecerlo, en este tiempo y sin Cristo presente todavía.
Este es otro engaño con sus consecuencias de creer que así trabajamos en pos del “avivamiento mundial que siempre está a las puertas” (pero que nunca llega)
f. Adaptación de la Iglesia al mundo en todo lo posible (para así, dicen, atraer el mundo a la Iglesia y obtener el avivamiento)
Contrariamente, lo que esto está consiguiendo es que de los cristianos adolescentes hacia arriba, muchos se vayan involucrando no sólo en prácticas, sino en el espíritu mundano, copiando las músicas, danzas, modas, manera de pensar y de aparentar, etc. Vemos a jóvenes cristianos con piercings, tatuajes, aros en todas partes, etc. etc. A la postre, no se diferencian en nada en cuanto a los jóvenes del mundo; no son de buen testimonio.
Cosas todavía peores que estas, como emparejarse a la ligera, hoy con una y luego con otra, sin temor de Dios; enamorándose, desenamorándose, flirteando aquí y allá, hasta muchos caer en fornicación, masturbación, pornografía, y cosas como las que practican los que no conocen a Cristo.
Incentivando su codicia y carnalidad, están muchos de esos maestros dominionistas, G12, etc. animándoles a que tengan “fe” para conseguir sus sueños. Esto último también se ve en ciertos ministros hoy en día; son buscadores de sus sueños de triunfo y grandeza, porque creen en la falacia del “gran avivamiento que siempre está a las puertas”, y quieren ver sus congregaciones convertidas en megaiglesias. En este sentido, escribe David Wilkerson:
“La Iglesia de Jesucristo está dormida. Sus pastores están dormitando o andando en pos de sus propios sueños. Sólo una iglesia adormecida puede haber permitido las abominaciones que ahora la contaminan” (4)
Adaptándose la iglesia al mundo, no se ha conseguido que el mundo se haya conmovido frente a Cristo, sino todo lo contrario. Cada vez Cristo es menos Cristo en la iglesia en general, porque cada vez la iglesia es más mundana, y esto es apostasía. Ese es su nombre.
“El Pastor David Wilkerson”
g. Búsqueda a ultranza la riqueza económica (ya que se cree que el cristiano tiene derecho a ella)
También de forma paralela a la espuria enseñanza del “avivamiento mundial que siempre está a las puertas”, se empezó a enseñar como nunca que los cristianos somos hijos del Rey, y merecemos las riquezas y la ambrosia que este mundo ofrece; algo así como el “poder temporal” enseñado por la iglesia católica y romana, y una de sus dos columnas sobre las que se basa.
Espuria enseñanza que ha logrado y logra acrecentar la codicia y la ambición de los creyentes, engañados, al creer que ese avivamiento mundial logrará como consecuencia, que lleguen a sus pies las riquezas y el poder de este mundo, y que se precisa de ese poder temporal para, no sólo conseguir ese ansiado “avivamiento”, sino la reforma total sobre la Tierra ¡qué falacia!
h. Búsqueda a ultranza de la sanidad física (ya que se ha llegado a creer que el cristiano tiene derecho ineludible a ella)
Esto también merece capítulo aparte. A partir de la enseñanza de la sanadora Aimée Semple McPherson en los primeros años del siglo XX, de la cual por cierto es fan indomable Benny Hinn (*), de que la sanidad está garantizada en la expiación, y de que todos los cristianos que andan en santidad serán sanados si tienen fe, esa mentira ha corrido por todo el medio pentecostal/carismático, reforzándose en el medio neopentecostal como piedra angular.
(*) Desde el inicio mismo de su ministerio, Hinn ha tenido una inclinación y una obsesión con la Kuhlman de los últimos tiempos del ministerio. Hinn públicamente ha declarado que la tumba de Kuhlman tiene una sobrenatural "unción". Él alega el mismo efecto en el cuerpo y la tumba de Aimee Semple McPherson (3)
La Biblia (y la experiencia) nos dicen que no todos son sanados milagrosamente. El mismo Pablo decía:“quien enferma y yo no enfermo” (2 Co. 11: 29), y acabó muriendo decapitado, según el relato de los padres pos-apostólicos.
Cada día en diferentes lugares del mundo, hay cristianos enfermos que están saliendo de los congresos y reuniones de sanidad, también llamados “campañas de milagros”, tal y como entraron, con el agravante de que salen desilusionados y traumatizados, y muchos desconfiando de la Palabra de Cristo, ¿por qué? Porque han creído lo que no debían.
Escribe Andrew J. Birch:
“Muchas personas enfermas (y sus familias) están siendo maltratadas. A muchos enfermos se les está tachando de no tener suficiente fe. Ha habido, incluso, algunos casos de personas que han muerto como consecuencia de haber confiado más en algún “sanador” [se entiende cristiano presuntamente] que en los médicos” (4)
Toda esta actuación trae como consecuencia un pésimo testimonio, y un dar una horrorosa reputación al santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
No obstante, esto es parte de creer en el “avivamiento mundial que siempre está a las puertas”. Uno va con lo otro.
“Aimée Semple McPherson”
5. Cómputo de las consecuencias
Repasemos haciendo un cómputo de algunas de las consecuencias indirectas de creer en el “avivamiento mundial” ahora:
  • Ecumenismo adulterado e incluso impío.
  • Carnalidad, competencia y afán en la obra de Dios.
  • Engaño espiritual.
  • Burla y ridículo de los cristianos.
  • Burla del Evangelio.
  • Ridículo ante los impíos.
  • Fantasía e irrealidad.
  • Mundanalidad y apostasía.
  • Ambición y codicia.
  • Engaño en lo natural; dolor, desilusión y hasta abandono.
  • Pésimo testimonio.

Recordemos las palabras de Jesús que leíamos al inicio de este artículo: “Muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 24: 11-13)
En otras palabras, o creemos a los ungidos nuevos profetas y sus nuevas revelaciones, o creemos lo que la Biblia enseña. Personalmente, me quedo con lo segundo.

6. ¿Por qué no debemos creer que el “avivamiento mundial” es para ahora?

No debemos creer que el “avivamiento mundial” está a las puertas, no sólo por las consecuencias negativas que hemos visto y analizado, sino porque es una verdad, pero sacada de su contexto en cuanto a tiempo y sazón, lo cual la transforma en una gran mentira, por la cual muchos se desilusionarán de la verdadera fe.
En otros artículos publicados en www.centrorey.org hablo extensamente sobre la cuestión del avivamiento real y cuando se producirá (entendiendo por avivamiento esta vez, la conversión de Israel a Cristo, y la manifestación cabal del Reino en este planeta, con todas las consecuencias).
Sólo cabe mencionar aquí que el cumplimiento de los profetas en cuanto al conocimiento de Dios que será sobre la Tierra como las aguas cubren el mar, no será de forma paulatina como enseñan esos falsos maestros, sino que será de inmediato, de súbito, como una gran piedra, la cual “desmenuzará y consumirá todos los reinos gentiles” (Dn. 2: 44). Evidentemente, será a partir del momento exacto de la venida gloriosa del Hijo de Dios a este planeta.
A partir de ese momento se cumplirán todas las promesas mesiánicas en cuanto al Reino y el avivamiento de las naciones que hayan quedado después de la Gran Tribulación (Hab. 2: 14; Is. 11: 9; Dn. 2: 44; 7: 13, 14; Ap.19: 11ss; Ap. 20: 1ss, etc.)
Justo antes de ese tremendo evento, como decimos, la Biblia nos habla del avivamiento (o mejor, conversión) de Israel, y que salpicará a las naciones, siempre en el contexto de la Gran Tribulación, y al final de la misma (Ro. 11: 25, 26; Ap. 7 ss; 20: 4).
Evidentemente, todo ello no será en el contexto de la Iglesia verdadera, la desposada de Cristo, la cual el Novio viene a buscar en cualquier momento, y siempre antes de los sucesos arriba mencionados.
Dios les bendiga.
© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España
Septiembre 2007
www.centrorey.org

Anotaciones:
  1. Cindy Jacobs, “El poder transformador del avivamiento”; p. 124, Ed. Peniel; Harold Caballeros & Mell Winger Editores.
  2. Ibidem
  3. C. Peter Wagner; “Apóstoles en la Iglesia de hoy”, pág. 9.
  4. David Wilkerson, de su libro “El rock cristiano”, extraído del libro “Legalismo vrs. Modernismo” de Mario E. Fumero, pág.172.
  5. http://www.cristianismo-primitivo.org/apologetica/Aimee_Semple_McPherson.htm
  6. Andrew J. Birch,  art. Revista Evangélica Nueva Reforma,  pág. 9, nº 75.
  7. Dr. Javier Rivas Martínez http://apologista.blogdiario.com/tags/AVIVAMIENTO/

FIN