domingo, 29 de marzo de 2020

INTRODUCCION

La "Gran Plaga" (1644-1666) fue una de las mortales y terribles que golpeó el continente Europeo desde la Plaga Negra en el siglo catorce. Inglaterra fue una de las mas golpeadas, en la primera semana mas de seis mil personas murieron y el número comenzó a aumentar pues el virus comenzó a mutarse.

La plaga fue transmitida a las personas por pulgas de rata. Las pulgas chupan la sangre y portan el virus de la peste introduciendolo en su víctimas cuando se alimentan. Cuando las ratas mueren, las pulgas saltan a huéspedes humanos en donde comienzan otra vez su alimentación, vomitando el virus en la sangre infectando así a sus víctimas.

Henry Burton (1578-1648) Puritano inglés no-conformista,vivió en ese tiempo y experimentó la miseria de la plaga, y vio la muerte en su ciudad, viendo muchos de su congregación muriendo por la plaga. Sus orejas fueron cortadas en 1637 por escribir panfletos que atacaban las opiniones del arzobispo Arminiano Anglicano Laud. En 1641 predicó un sermón escrito cuanto la plaga visitó Londres. Fue unos de los sermones mas profundos y de juicio y arrepentimiento de su tiempo. Como todos los puritanos, entendieron que la plaga fue "un juicio de Dios por los pecados del pueblo."

Una amonestación relevante y adecuada para la ciudad y el país.

TEMA:  UNA LAMENTACIÓN SOBRE LONDRES EN LA VISITACION DE LA PLAGA

"Oh, la encantadora Londres, la belleza de Inglaterra y la admiración del mundo, deja de lado tu arrogante orgullo y ambición, y vístete con tu manta de arrepentimiento y humildad, porque tu gente ha roto su paz con el Todopoderoso Dios Todopoderoso y gobernador de todos nosotros, su espada está desenfundada contra nosotros, ¿y cuál es la causa? Por desgracia, es la multitud de nuestros pecados; ¿Cuántas veces se ha complacido nuestro Dios lleno de gracia de perdonarnos, con la esperanza de ver nuestra enmienda?

Pero, ¡ay, Dios está muy olvidado y fuera de nuestra mente! hay muy pocos viviendo en la ciudad de Londres, sean de cualquier edad, que puedan recordar el tiempo de dolor y aflicción, que había alrededor de esta ciudad de Londres, unos once años antes, y desde ese momento, Dios nos dio una señal  para advertirnos: ¡Oh, pero si piensas cómo la muerte jugó su parte, sonó el clamor de campanas tristemente en nuestras orejas, para llamar a uno u otro a su último hogar, y nuestros corazones siempre temblando por temor a nosotros mismos, nuestros ojos llorando por la pérdida de nuestros amigos, dondequiera que fuera, nuestros dolores y lamentaciones fueron nuestros compañeros: suspiros y sollozos. 

Mientras los mayores sufrimientos y la miseria eran nuestros objetos cotidianos: lo valioso de este mundo no valía nada, habría dado todo lo que tenía, para que pudiera haber sobornado a la muerte y tomado alguna condición para una vida más larga: pero ningún hombre podría rescatarse así mismo o redimir a su hermano; la furiosa pestilencia se llevó a los ricos con los pobres, a los jóvenes con los ancianos, dejando nuestras casas desoladas, llenó nuestros sepulcros con los muertos: qué corazón de piedra sería aquellos ojos fueron espectadores de esta vista completa, y no sentir tristeza y derramar lágrimas, pero todo esto fue olvidado, porque realmente creo que puedo decir con una conciencia segura, que en doce meses después, los pecados de la gente se volvieron tan grandes como antes: así que en el pasado Dios puso su mano de visitación de la plaga sobre nosotros, con la esperanza de hacernos enmendar nuestras vidas, pero ahora, por desgracia, superamos ese tiempo anterior, en nuestra abominable actitud profana, incluso en nuestras borracheras, prostitución, groserías, maldiciones de nuestra boca, despreciando la Palabra de Dios, y el contemplar sus ordenanzas, en nuestra transgresión del sábado cristiano, todo lo cual hace que la tierra se muera, las bestias del campo se quejen, y el confortante sol que a veces hace brotar la hierba y las flores, ahora está listo para quemarlos a todos.

Porque Dios ha enviado a su Ángel de ira, y nada puede apaciguarlo más que las oraciones, hay que rociar las mejillas con lágrimas, como los hijos de Israel hicieron en los puestos de sus puertas con la sangre del cordero de la pascua: Volvámonos a la Señor con ayuno, llanto y contrición, es él quien debe ser nuestro refugio, porque no hay ayuda en ningún hombre mortal, sino solo en Dios: si el Señor nos golpeara con hambruna, eso era la cosa con que nos atormentaría diez veces más, o si el Señor nos entregara a la mano de nuestros enemigos, eso sería algo muy lamentable ... esto es algo muy lamentable y lleno de temor: pero gracias a Dios no estamos preocupados por tal cosa, ni espero que nunca sea así. Es nuestro pecado el haber hecho esta violación con Dios, y deben ser nuestras oraciones las que deben detener esta brecha de nuestra violación, por lo tanto, que todos los buenos cristianos oren a Dios Todopoderoso para que cese esta visita de la plaga.

Una medicina especial o espiritual para este momento de infección o en cualquier otro momento.

Primero, deje que el paciente que está en peligro de cualquier infección o cualquier otra enfermedad, tome y use este medicamento espiritual, primero en la mañana cuando se levante de su cama, que caiga de rodillas y dé Gracias a Dios, que le ha preservado la noche anterior de todos los peligros, y le desea de su misericordia, para preservarle al día siguiente, bendecir su santo nombre y magnificarlo, porque él es tu creador, y tú eres su criatura, así ocupe el día al servicio del Señor, y por la noche, cuando te acuestes para dormir, puedas desear que el Señor sea tu guardián y defensor, ármate con Fe, Esperanza y Amor, seguro que no te quedará envidia que nada pueda aterrorizar tu conciencia; pues lo mejor para evitar la envidia es la paciencia, y eso te fortalecerá contra todos los ataques de Satanas, el mundo, la carne o el vicio que te distrae de la verdad: no permitas que el veneno de la codicia, descanse en tu seno; que puedas odiar el orgullo porque es una abominación al Señor, no emplees tu tiempo en la idolatría, la mentira o las maldiciones; porque esas las desgracias que proceden de una vida desviada de Dios; deja que tus negocios sean justos y verdaderos, deja que tu corazón no imagine ningún desaliento, y utiliza tu lengua a hablar la verdad: Esfuérzate por hacer lo que es bueno, y presta atención a la gloria del Señor. Alimenta al hambriento, da ropa al desnudo, consuela al afligido, y tu recompensa será grande en el cielo, y después de haber hecho todo, haz lo que se ajusta a cada verdad en la vida del Cristiano para hacerlo, debes dormir con seguridad, y levantarte cada mañana con diligencia, sirviendo al Señor voluntariamente, y orar en su nombre con agradecimiento; levantate con valentía, para luchar contra la batalla de los dioses, soportar valientemente todas las cruces con convicción sin miedo, sufre las penas con paciencia, así que debes vivir eternamente, y ganar el cielo eternamente- que Dios de su misericordia nos conceda- cuando morimos,

 Amén: que todos los hombres digan lo mismo.

Una oración necesaria para este tiempo de visitación.

Oh Dios eterno, como criaturas pobremente pecaminosas y dolorosas aquí nos postramos ante tu Divina Majestad, suplicándote que nos veas criaturas pecaminosas pobres, aquí en la ciudad de Londres, hemos pecado Oh Señor, lloramos. te ofendimos vivamente, sin saber cómo pedirte misericordia, pero tú sabes que la misericordia excede mucho tu justicia: sin embargo, Señor no podemos decir que tu usas cualquier injusticia para castigar nuestros pecados, porque necesitamos confesar nuestros pecados y clamar fuerte en tus oídos por venganza, pero Señor, sé gratamente complacido de mostrarnos misericordia, ahora somos odiados y despreciados de todas las personas que nos rodean.

Buen Señor, míralos con los ojos de la misericordia y ten compasión de nosotros, y perdónanos por tu Hijo, Jesús Cristo, por su amor, deja que tu sangre carmesí nos lave nuestros pecados. Señor, escribe nuestros nombres en el Libro de la vida, y borra nuestros pecados de tu recuerdo, danos tu gracia para enmendar nuestras vidas, que estemos sinceramente contritos por nuestros pecados cometidos, y que no pequemos para que no veamos  algo mucho mas peor que nos puede suceder."

COMENTARIO

La teología puritana de Burton es similar a la mayoría de puritanos que vivieron ese periodo de la plaga en Londres. Puritanos atribuyeron la plaga a los pecados del pueblo y su falta de santidad. Burton llama al arrepentimiento y a una vida de servicio al prójimo y humillación a Dios. Un buen sermón para este periodo de pandemia. Algo para meditar y reflexionar espiritualmente.


Caesar M Arevalo




jueves, 19 de marzo de 2020

Corona Virus

“la primera gran lección que quizás nos dejará esta crisis es que la Iglesia no es un lugar. Quizás aprendamos que no podemos seguir siendo templocéntricos ni cultocéntricos. El centro es Jesús, lo importante es la gente”.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Soberania de Dios

DEFINICIÓN DE LA SOBERANÍA DE DIOS
“Tuya es, oh Jehová, la magnificencia, y el poder, y la gloria, la victoria, y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y la altura sobre todos los que están por cabeza” 1 Crónicas 29:11

La soberanía de Dios: ¿Qué queremos decir con esta expresión?.Queremos decir la supremacía de Dios, que Dios es Rey, que Dios es Dios.

Cuan diferente es el Dios de la Biblia del Dios de la moderna cristiandad. El Dios del siglo veinte es un ser impotente, frágil, que no inspira respeto a nadie....

Que la gran mayoría de nuestros semejantes esté muriendo en pecado y pasando a una eternidad sin esperanza, equivale a decir que Dios Padre ha sido decepcionado, que Dios Hijo ha quedado insatisfecho y que Dios Espíritu Santo está derrotado.

Argumentar diciendo que el hombre es el que determina exclusivamente su propio destino, y que por tanto tiene poder para contrarrestar a su Hacedor, es despojar a Dios del atributo de la omnipotencia.

La soberanía del Dios de la Escritura es absoluta, irresistible e infinita. Afirmamos que su derecho es el derecho del alfarero sobre el barro; él puede moldear ese barro en la forma que quiera, haciendo de la misma masa un vaso para honra y otro para vergüenza.Debido a que Dios es santo, su ira se enciende contra el pecado; debido a que Dios es justo, sus juicios descienden sobre los que contra Él se rebelan; debido a que Dios es fiel, se cumplen las amenazas de su palabra; debido a que Dios es omnipotente, ninguno puede resistirse a Él con éxito, y debido a que Dios es omnisciente, no hay problema que escape a su conocimiento ni dificultad que confunda su sabiduría. a soberanía absoluta de Dios en tanto que se ejercite la fe. La fe sostiene “como viendo al Invisible” (Hebreos 11:27);soporta los desengaños, las dificultades y todos los pesares de la vida, reconociendo que todo viene de la mano de Dios. Aun admitiendo que hay muchas cosas en este mundo de pecado y sufrimiento que nos desaniman y entristecen, no es razón suficiente para que nos unamos al incrédulo que dice: “Si yo fuera Dios no permitiría esto ni toleraría aquello”.Es mucho mejor decir como el salmista: “enmudecí,no abrí mi boca; porque Tú lo hiciste” (Salmos 39:9).Esta es la diferencia fundamental entre el hombre de fe y el incrédulo. De esta forma acepta todo como proveniente de la mano de Dios, su corazón vive tranquilo en medio de la tormenta y se goza en la esperanza de la gloria del Altísimo.

viernes, 17 de enero de 2020

Histortia Pergrinos



Los Padres Peregrinos en el Mayflower Barco Puritanos Inmigrantes



Los Padres PeregrinoViaje en el Mayflower
La historia de Estados Unidos de Norteamérica empieza con la llegada del Mayflower, nave que llevaba a Norteamérica a emigrantes de religión puritana procedentes de Scrooby, en Inglaterra. Los Pilgrim fathers o peregrinos emigraron anteriormente a Holanda y se instalaron primero en Amsterdam y luego en Leyde.
A mediados de setiembre del año 1620 se dirigieron a Norteamérica a bordo del Mayflower, junto con otros emigrantes; hacían un total de 102 personas. Su lugar de destino era Virginia, pero vicisitudes de la travesía impidieron a los peregrinos poner rumbo al sur. Así es que a fines de diciembre llegaron a lo que actualmente es el puerto de Plymouth.
Imagínese a casi cien hombres, mujeres y niños apretujados en una pieza, con apenas espacio para sentarse.
El techo es tan bajo que ha de agacharse quien mida más de 1.50 m. Y deben pasar en ese sitio un día tras otro, sin higiene ni luz natural y con mala ventilación. Eso sucedía bajo cubierta en el Mayflower, el barco en que viajaron en 1620 los primeros colonizadores ingleses desde Plymouth a Norteamérica.
Los Padres Peregrinos en el Mayflower
Dificultades económicas y persecuciones religiosas en Inglaterra tuvieron como consecuencia la emigración a Norteamérica de numerosos puritanos. El primer grupo, que llegó a principios del siglo XVII, estaba compuesto por los padres peregrinos, quienes, a bordo del Mayflower, tocaron tierra en el emplazamiento del actual Plymouth. Durante los años siguientes se fundaron muchas otras colonias.
Los colonizadores, llamados “padres peregrinos”, eran un grupo de puritanos que abandonaron Inglaterra en 1609 para huir de la persecución por sus creencias religiosas. Se establecieron en Leiden, Holanda, y volvieron a Inglaterra 11 años después, sólo para emigrar definitivamente de Europa en busca de un mundo libre, según ellos, de la influencia corruptora de otros modos de vida y religiones.
Navegación peligrosa: El Mayflower era minúsculo si se juzga según las normas actuales. Medía 29 m de eslora y pesaba poco más de 180 ton. Sin embargo, cruzó el Atlántico del Norte durante la peor estación para hacerse a la mar.
En 1620 no era fácil la navegación oceánica. Aunque las brújulas, de las que el Mayflower llevaba dos, estaban razonablemente desarrolladas, las cartas de navegación no eran confiables, de modo que si un barco se desviaba del rumbo, los tripular les no tenían modo de saber con exactitud dónde estaban.
El 16 de septiembre de 1620 el Mayflower zarpó de Plymouth para América con buen clima. Pero mudó éste y pronto se hallaron en medio de violentas tormentas y embravecidos mares. Se cerraron las escotillas,  los emigrantes se amontonaron, helados, mojados y mareados en su maloliente refugio, donde comieron, rezaron e intentaron dormir.
El Mayflower surcó los mares durante 55 días, hasta que & vigía gritó: “Tierra a la vista!”. Habían llegado a la punta norte de Cabo Cod, Massachusetts. Al día siguiente rodearon el cabo y anclaron en un amplio puerto, frente a lo que hoy es Provincetow.
Sus desdichas no sabían de terminar aún, pues tardaron más de un mes en encontrar un sitio adecuado para establecerse. Por fin lo hicieron en un lugar al que llamaron Plymouth, y fundaron allí una colonia bajo la guía de John Carver y William Bardford.
El viaje no había sido precisamente de placer, pues el bajel no era grande (30 m de largo por 8,5 de ancho), y sobrecargado como iba tuvo que aguantar algunas tempestades. Los peregrinos desembarcaron en la costa rocosa y oscura de una pequeña bahía situada a 42° de latitud norte. Al entrar en contacto por primera vez con los indígenas, éstos huyeron como alma que lleva el diablo. Antes de abandonar el barco todos los pasajeros firmaron un documento, que llamaron el Mayflower Compact, en el que se precisaba que los que allí quedaban fundarían una comunidad libre y autónoma y que las convicciones religiosas de los peregrinos serían las únicas admitidas en ella.
Una fría bienvenida: Lo trágico fue que, ni bien en el arriesgado viaje hubo una sola muerte, durante los primeros cuatro meses en tierra perecieron 44 colonos. Estaban débiles y agotados al desembarcar y, con el invierno ya próximo, América parecía un lugar frío y hostil.
El resumen de William Bradford sobre su llegada es muy elocuente: “No tenían amigos que los recibieran ni posadas donde abrigarse o recuperar las fuerzas, deterioradas por la intemperie; ni casas ni mucho menos ciudades adonde encaminarse a pedir socorro… Además, ¿qué podían ver sino un espantoso y desolado yermo, lleno de bestias salvajes..?, toda la región, llena de bosques y matorrales, tenía aspecto violento y cruel.” Y los “padres peregrinos” eran habitantes de la ciudad, no acostumbrados a trabajar la tierra. Sólo con la ayuda de indios amistosos, que les enseñaron a pescar y a sembrar maíz, lograron sobrevivir.
Después de su primera cosecha, indios y peregrinos celebraron conjuntamente la Acción de Gracias, festividad del cuarto jueves de noviembre que los estadounidenses observan desde entonces.
EL CRECIMIENTO: La crisis económica en Inglaterra fueron la causa de una numerosa emigración. En 1626, la Massachusetts Bay Company envió a John Endicott a la región en la que hoy se levanta la ciudad de Salem; en 1630, John Winthrop se estableció con un grupo de colonos en el lugar en que se halla emplazada Charleston.
Durante los años siguientes seis establecimientos más se fundaron a lo largo de esta bahía. Uno de ellos se convertiría más tarde en la ciudad de Boston.
En 1642 Massachusetts contaba ya con másde quince mil colonos; en ningún otro lugar del Nuevo Mundo había una colonia protestante de igual importancia. La agricultura y aún más la pesca, el comercio de maderas y de pieles aportaron la prosperidad a esos colonos.
El Estado y la Iglesia eran, entre ellos, una sola cosa: quien no estaba de acuerdo, ya fuera con la religión, ya con la política de la colonia, no tenía más remedio que irse. Así fue como Roger Williams se vio forzado a fundar la ciudad de Providence, cuna de la futura Rhode Island, y como John Wheelwright partió en dirección a Nueva Hampshire.

También los baptistas y los cuáqueros se separaron de la colonia de la bahía. Tenemos, pues, cierta base para afirmar que la intolerancia política y religiosa estimuló la colonización de Nueva Inglaterra. Puritanos intransigentes y rigoristas de la colonia de la bahía fundaron también otras colonias, especialmente Connecticut.
PARA SABER MAS…
POCO DESPUÉS de la fundación de Jamestown (Virginia) en 1607, empezaron a llegar nuevos grupos de colonos a Nueva Inglaterra. Eran personas que buscaban un sitio donde hubiera libertad de culto: separatistas (nías tarde llamados «padres peregrinos») que querían abandonar la iglesia de Inglaterra, y puritanos, que habían intentado «purificar» (reformar) la Iglesia.
Los «padres peregrinos» desembarcaron en Plymouth, en la actualidad Massachusetts, en 1620. Diez años más tarde, con la fundación de la colonia de la bahía de Massachusetts, empezaría la masiva llegada de emigrantes puritanos.
LOS PRIMEROS AÑOS La colonia de Plymouth tuvo que luchar para sobrevivir durante los primeros años, pero con la llegada de más puritanos las colonias de Nueva Inglaterra empezaron a ser prósperas y crecieron rápidamente.
Los colonos aprendieron de los indios nativos cuáles eran los cultivos más apropiados en este nuevo entorno, como era el caso del maíz, y también empezaron a comerciar con pieles, que podían vender a un alto precio en Europa.
LA CIUDAD DE DIOS Massachusetts estaba gobernada por los ministros de la iglesia. Era una sociedad religiosa muy estricta: la gente debía vestir ropas sencillas, pasar el tiempo libre leyendo la Biblia, y las actividades como el baile no estaban bien vistas. Los que no aceptaban las normas puritanas eran expulsados de la colonia.
Uno de aquellos rebeldes, el sacerdote Roger Williams (1603-83), fundó la colonia de Rhode Island, donde pronto llegaron otras personas que querían una mayor libertad religiosa.
DE PURITANOS A YANKEES Muchas otras personas abandonaron Massachusetts en busca de tierras. De esta forma aparecieron nuevas colonias en Connecticut, New Hampshire y Maine. A finales del s. XVII el poder de los ministros de la Iglesia empezó a decrecer porque para los colonos la construcción de barcos y el comercio pasó a ser más importante que la religión.
INDIOS DE NORTEAMÉRICA La rápida expansión de Nueva Inglaterra (y de las otras colonias norteamericanas) provocó disputas entre los colonos europeos y las tribus nativas. Al principio casi todas las tribus acogieron con agrado a los colonos y empezaron a cambiar sus pieles por alcohol y armas.

Pero cuando el número de colonos creció y empezaron a ocupar toda la tierra disponible, empezaron las luchas. Aunque los indios tuvieron algunas victorias, acabaron siendo derrotados por los colonos y obligados a trasladarse más al oeste, hacia el corazón del continente.
Sabía Ud que..?
EL ALMIRANTE Horacio Nelson pagó un alto precio por su valor y determinación. Perdió un ojo, un brazo y, finalmente, la vida al servicio de su país. Sin embargo, tal vez lo más sorprendente es que el más grande marino británico padeció toda su vida de mareo.
En su primer viaje soportó cinco meses de mareo. Y todavía en 1801, casi 30 años después, escribía: “un mar embravecido, me he mareado hasta morir… Nunca me repondré”. Sin embargo, no desistió de la carrera naval.
Los marinos padecían frecuentemente privaciones, desnutrición y enfermedades. Y Nelson era tan propenso a ellas como los demás. Durante un viaje al Caribe, en 1780, Nelson y 87 de sus tripulantes enfermaron de fiebre amarilla; hubo menos de diez sobrevivientes.
Entre otros males, Nelson sufrió paludismo recurrentes escorbuto, parálisis temporal y quizá tuberculosis. También experimentaba depresión frecuente, lo que no debe sorprender a la luz de su historial médico.
Héroe caído Horacio Nelson sufrió una herida mortal en su mejor momento: la batalla naval en que derrotó a la flota combinada de Francia y España frente al cabo Trafalgar, en 1805.
Fuente Consultada:
Sabía Ud. Que…? Selecciones Reader Digest – Wikipedia – Historia Universal Tomo I y II.